El presidente de Estados Unidos, Donald John Trump, anunció el 7 de abril de 2026 la suspensión de los bombardeos y ataques militares contra Irán durante un periodo de dos semanas, condicionado a que la República Islámica garantice la apertura completa, inmediata y segura del Estrecho de Ormuz. La declaración, difundida a través de la red social Truth Social, llegó horas después de que venciera el ultimátum de 48 horas que el mandatario había impuesto a Teherán.
La decisión se produjo tras conversaciones con el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, y el mariscal de campo Asim Munir, quien funge como jefe del Ejército paquistaní. Ambos funcionarios solicitaron a Trump que detuviera la ofensiva prevista para la noche del mismo 7 de abril. Pakistán actuó como mediador entre Washington y Teherán en las horas previas al anuncio. “Basándome en las conversaciones mantenidas con el Primer Ministro Shehbaz Sharif, en las que me solicitaron que detuviera la fuerza destructiva que se iba a enviar esta noche a Irán”, escribió Trump en su publicación, “acepto suspender los bombardeos y ataques contra Irán durante un periodo de dos semanas”.
Trump argumentó que Estados Unidos ya cumplió y superó todos los objetivos militares establecidos al inicio del conflicto, que lleva 39 días de combates, y que las negociaciones para un acuerdo de paz a largo plazo se encuentran en una etapa avanzada. El mandatario señaló haber recibido una propuesta de diez puntos por parte de Irán, a la que calificó como “una base viable sobre la que negociar”, y aseguró que casi todos los puntos de controversia previos entre ambos países han sido resueltos. “Este será un alto el fuego bilateral”, afirmó.
Sharif, por su parte, declaró que los esfuerzos diplomáticos para alcanzar una solución pacífica en Oriente Medio avanzaban “de forma constante, enérgica y decidida”, con posibilidad de producir resultados sustanciales en el corto plazo. Antes del anuncio de Trump, el primer ministro paquistaní había confirmado públicamente que sostenía conversaciones con la administración estadounidense en busca de un aplazamiento de los ataques. En ese contexto, Trump también reconoció haber mantenido negociaciones que describió como intensas con autoridades de Pakistán e Irán.
Al momento de la publicación, el Gobierno iraní no había confirmado que aceptara los términos planteados por Trump ni que estuviera dispuesto a reabrir el Estrecho de Ormuz en las condiciones exigidas. A lo largo del conflicto, Irán desmintió en repetidas ocasiones versiones difundidas por Estados Unidos e Israel respecto a supuestas negociaciones en curso, y hasta horas antes del anuncio del alto al fuego sus funcionarios declararon públicamente estar preparados para enfrentar una ofensiva masiva estadounidense una vez que venciera el ultimátum.
El Estrecho de Ormuz constituye uno de los pasos marítimos de mayor importancia estratégica y económica en el mundo, por el que transita una porción significativa del petróleo que se comercializa a nivel global. Su cierre o restricción afecta directamente los mercados energéticos internacionales y la economía de múltiples países, lo que convirtió su reapertura en el eje central de las exigencias de Washington a Teherán.







