El himno “La Marsellesa” fue creado para la zona de Marsella, Francia, como bandera de la Revolución Francesa y unió al pueblo galo contra los invasores que querían restaurar a la monarquía.
Surgió un gran general, Napoleón Bonaparte, que eligió al ejército proletario francés y logró vencer a la coalición que, dirigida por Austria, dominaba la tercera parte del territorio francés.
México, orgulloso de su himno, que fue escrito por Francisco González Bocanegra y la música por Jaime Nunó, composición poética solicitada por el dictador Antonio López de Santa Anna y cuya historia vi en el cine nacional con la película “Mexicanos, al Grito de Guerra”.
Cuba tiene su hermoso himno denominado “Bayamesa”. El himno de Bayamo es el símbolo de la nación cubana, compuesto por Pedro Figueredo en agosto de 1867. Se le llamó originalmente “La Bayamesa”, por haber sido compuesto y tocado por primera vez en Bayamo y como referencia a la ya conocida marcha “La Marsellesa” de la Revolución Francesa.
El himno americano “The Star-Spangled Banner”, escrito por Francis Scott Key en 1814 durante la Guerra de 1812, tras presenciar el ataque a Fort McHenry. Fue adoptado oficialmente en 1931 y su primera estrofa celebra la perseverancia y la bandera estadounidense.
El himno de Israel, escrito por el poeta judío Naftali Herz Imber, habla de esperanza en un tiempo que los judíos eran perseguidos. Su ritmo, en contraste con los demás, no es marcha: es melancólico.
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Hoy día se han estado utilizando himnos y canciones en procuración de alentar a equipos de futbol, a universidades, a secciones de diferentes ejércitos como el caso de Estados Unidos, donde hay himnos para los marinos, para la fuerza aérea, etcétera. Con las batallas ideológicas se compuso “La Internacional Comunista”; es la canción más señera del obrerismo. Se la considera el himno oficial de los trabajadores del mundo entero por la mayoría de los partidos socialistas y comunistas, así como de algunas organizaciones anarquistas. La letra original, en francés, es de Eugène Pottier, y fue escrita en 1871 dentro de su obra “Cantos Revolucionarios”.
Hay canciones como “México en la Piel”, escrita genialmente por José Manuel Fernández, que podría ser un bello himno de amor a la patria. El mismo compositor hizo una canción hermosa de lucha contra el abuso de menores, que esperamos cumpla su cometido de concienciar a la gente y que estamos seguros eventualmente tendrá el mismo impacto que su otra canción.
Hoy día en Cuba, hay una guerra de canciones que buscan cantar a la libertad y la felicidad que el gobierno comunista no les ha dado y que económicamente ha fracasado. Por otro lado, los miembros del partido responden con “patria o muerte…venceremos”.
Sin duda ha habido cantos que se han convertido en universales como en la Novena Sinfonía de Beethoven, el cuarto movimiento es ampliamente conocido como el Himno a la Alegría, que habla de la hermandad de los hombres.
También en la obra Nabuco, el canto de los esclavos judíos, es bellísimo y habla de libertad.
En México hay canciones como Guadalajara, Qué bonito es Chihuahua, y cada estado o ciudad tiene un canto bello, por lo que hemos hecho una canción que se llama Tijuana Baby como homenaje a esta vibrante ciudad fronteriza. El componer una canción que trascienda, que deje huella, que alegre o que estimule, que eduque, es un insospechado placer, pues se convierte en la extensión de la trascendencia.
Algunas canciones como los himnos logran el conocimiento universal, como la mexicana Bésame Mucho que escribió Consuelo Velásquez y que se tradujo en muchos idiomas. Cantar alegra el alma o la entristece y como el caso de Argentina, la melancolía, la tristeza, el abandono forman el tango que emboca a Gardel y el bandoneón de Piazzola, muestran el alma de los porteños.
Canta, amigo lector; busca aquella canción que te produce emociones, que te alegra, que te conmueve, que refleja lo que sientes y que festeja lo que vives, sea himno, sea porra universitaria, sea música ranchera o de cualquier país que muestra el alma de los pueblos. ¡Yajajajai! ¡Viva México!
José Galicot es empresario radicado en Tijuana, B.C.
Correo: [email protected]







