Una balacera registrada durante una pelea de gallos clandestina dejó un saldo de cinco personas muertas en un predio de la Colonia Valle Dorado 2000, en el municipio de Corregidora, Querétaro, el 16 de abril de 2026. El evento se realizaba sin permisos y la intervención de las autoridades se originó tras reportes al número de emergencias 911 por una riña y posibles disparos.
Víctor Antonio de Jesús Hernández, titular de la Fiscalía General del Estado de Querétaro (FGEQ), confirmó que cuatro personas perdieron la vida en el lugar y que una quinta víctima murió con posterioridad, sin haber permanecido en el sitio del enfrentamiento. Señaló que los primeros en responder fueron elementos de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal (SSPM) de Corregidora, quienes dieron aviso a la autoridad ministerial. “Se confirma desgraciadamente el fallecimiento de cuatro personas en el sitio”, declaró el funcionario estatal ante medios de comunicación.
Según el fiscal, el predio donde ocurrieron los hechos era un inmueble privado acondicionado para la realización de peleas de gallos, actividad que en ese momento se desarrollaba sin autorización de ninguna autoridad competente. Hasta el momento de su declaración, la FGEQ no había recibido denuncias formales por personas lesionadas, aunque no se descartó la existencia de heridos que abandonaron el lugar sin reportarse. “No tengo una denuncia donde haya aparecido una persona que haya manifestado haber sido agredida; iniciamos la carpeta de investigación por las personas que perdieron la vida”, precisó Víctor Antonio de Jesús Hernández.
El gobernador de Querétaro, Mauricio Kuri González, informó mediante un mensaje difundido el mismo 16 de abril de 2026 que instruyó la activación de los protocolos de seguridad del estado, en coordinación con los tres niveles de Gobierno, y anunció que encabezaría personalmente una reunión de seguridad. Kuri González adelantó que la FGEQ sería la instancia responsable de informar sobre los avances de la investigación. “Condeno enérgicamente los hechos y garantizo que, como siempre, no habrá impunidad”, afirmó el mandatario estatal.
Por su parte, Josué Guerrero, titular de la presidencia municipal de Corregidora, lamentó el daño causado a las familias de las víctimas y anunció que el municipio brindará apoyo humano, legal y psicológico a los afectados y a sus seres queridos. Guerrero precisó que la Secretaría de Seguridad Pública Municipal actuó en su carácter de primer respondiente y que la investigación y la persecución del delito corresponden a la FGEQ. “Condeno con toda energía lo sucedido. En Corregidora, la paz no es negociable”, expresó el edil.
El caso se suma a los registros de violencia vinculada a eventos clandestinos en el estado de Querétaro, entidad que en años recientes ha enfrentado una escalada en incidentes de seguridad asociados a actividades no autorizadas y disputas entre grupos delictivos. La apertura de la carpeta de investigación y la coordinación entre autoridades municipales, estatales y federales marcarán el curso de las diligencias en los próximos días.







