Directo de su última presentación en la capital, “Radio Guaripolo II”, del programa chileno “31 Minutos”, llegó a Tijuana este 14 de abril con doble función, en las que El Foro se llenó de coros.
Horas antes de la primera función, abierta tras agotar una inicial programada a las 20:30 horas, el público, de distintas edades, comenzó a reunirse en una larga fila y en los puestos de mercancía a las afueras del recinto. Adultos y niños, sin puntos intermedios, compartían la espera entre peluches, playeras y recuerdos del programa lanzado en 2003.
A las 16:50 horas, el escenario, dividido en dos niveles y ambientado como una ciudad urbana en tonos morados y azules, comenzó a cobrar vida. En la parte inferior, los músicos tomaron su lugar entre batería, tambores, piano, bajo y voz, mientras la parte superior permanecía iluminada y sería escenario de las marionetas. Las luces bajaron y una transmisión de radiofrecuencia fue lo único que se escuchó. Ahí comenzó el show.
Tras la presentación de Policarpio Avendaño, las ovaciones no se hicieron esperar cuando Guaripolo apareció por primera vez, dando paso a las primeras canciones: “Cebollas” y “Mi castillo de blanca arena con vista al mar”. En esta última, desde el escenario se motivó al público a seguir el ritmo del baile. “Quiero ver esas olas de Ensenada”, provocando la respuesta inmediata.
El espectáculo continuó con la llegada de los Hermanos Computadores de Paine, quienes interpretaron “Mr. Guantecillo” en una tarima cargada de luces y colores vibrantes.
Durante la dinámica de llamadas, cada aparición de personajes como Tulio Triviño, Juanín, Juan Harry, Mario Hugo, Calcetín con Rombos Man y Patana desataba la emoción entre los asistentes. Sin embargo, fue con la primera aparición de Juan Carlos Bodoque, el conejo rojo periodista, cuando el público estalló en gritos y aplausos.
Publicidad
Las canciones del programa fueron coreadas de principio a fin. Uno de los momentos más esperados llegó con “Mi equilibrio espiritual”, una de las más populares del repertorio, con más de 24 millones de reproducciones en Spotify, cuyos coros de “Sí, él es genial” retumbaron en todo el recinto.
El entusiasmo se mantuvo con temas como “Señora interesante”, “Baila sin cesar” y “Mi muñeca me habló”, que el público cantó a todo pulmón, convirtiendo el espacio en una extensión del propio espectáculo.
Tras poco más de una hora y media, músicos y marionetas se retiraron del escenario, dando cierre a un concierto que vivió desde la nostalgia y aún dejaba más por ofrecer en la ciudad fronteriza.







