Los restos de Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), fueron sepultados el 2 de marzo de 2026 en el panteón Recinto de la Paz, ubicado en la colonia San Juan de Ocotán, en el municipio de Zapopan, Jalisco, en medio de un amplio operativo de seguridad encabezado por el Ejército Mexicano, la Guardia Nacional y la Policía del Estado. Las exequias se realizaron diez días después de que Oseguera Cervantes muriera en un enfrentamiento con las Fuerzas Armadas en el municipio de Tapalpa, al sur de Jalisco.
La movilización del cortejo fúnebre inició pasadas las 10:00 horas, cuando la carroza de color blanco partió desde la Funeraria La Paz, ubicada en la colonia San Andrés de Guadalajara, donde el cuerpo había sido velado la noche anterior. Durante todo el trayecto, el vehículo fue escoltado por un contingente de unidades del Ejército Mexicano, mientras helicópteros realizaban sobrevuelos constantes para garantizar el control aéreo de la zona.
El panteón Recinto de la Paz, situado en el cruce de avenida Santa Margarita y avenida Base Aérea en Zapopan, es un recinto funerario privado conocido en la zona metropolitana de Guadalajara, donde también descansan familiares del narcotraficante Rafael Caro Quintero. Desde el 27 de febrero se registró una movilización policial en el sitio, con elementos que desplegaron vehículos blindados tipo Rhino, utilizados habitualmente para el traslado de personas detenidas, así como patrullas en la zona.
Al acto fúnebre acudieron familiares, conocidos y personas cercanas a Oseguera Cervantes desde temprana hora, vistiendo de negro y manteniendo un perfil bajo. Entre ellos destacó la presencia de Laisha Michelle Oseguera González, hija del capo, presuntamente captada por cámaras de medios de comunicación que cubrían el evento desde el exterior de la funeraria. En el exterior del panteón también fue vista en compañía de su esposo, identificado por medios locales como Christian Ochoa, alias “El Guacho”, señalado como colaborador cercano de Oseguera Cervantes.
Uno de los aspectos más notorios de las exequias fue la cantidad de coronas de flores y arreglos florales, la mayoría sin remitente, pero con mensajes de condolencias. Entre ellos destacó un arreglo en forma de gallo con las iniciales del CJNG, en alusión al apodo de “El Señor de los Gallos” con el que también era conocido Oseguera Cervantes. Según reportes de medios locales, las cintas con mensajes en las coronas fúnebres fueron retiradas antes de que los arreglos ingresaran al recinto.
Las fuerzas federales se colocaron de manera estratégica en la zona para mantenerse alertas ante cualquier imprevisto que pudiera alterar el orden público. Debido al sepelio se instaló un retén en la Carretera a Nogales, a la altura de La Venta del Astillero, en Zapopan.
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La entrega del cuerpo de Oseguera Cervantes fue concretada el 28 de febrero por la Fiscalía General de la República (FGR) a los representantes legales de la familia en la Ciudad de México. Según fuentes allegadas al velorio, a la altura del municipio de Ocotlán las personas que trasladaban el cadáver intentaron confundir a los elementos federales que resguardaban el traslado, cambiando el cuerpo de un vehículo de color blanco a uno de color dorado con placas del Estado de México, número PAB-95-70.
Oseguera Cervantes perdió la vida el 22 de febrero tras un enfrentamiento con el Ejército en el municipio de Tapalpa, al sur de Jalisco. Según información oficial, los militares determinaron evacuar al líder del CJNG y a dos acompañantes heridos mediante un helicóptero para trasladarlos a un hospital, pero fallecieron en el trayecto. El cuerpo fue entonces llevado al Aeropuerto Internacional de Morelia para su traslado en un avión de la Fuerza Aérea Mexicana a la Ciudad de México, con el propósito de evitar posibles acciones violentas del grupo delictivo.
La muerte de Oseguera Cervantes representó uno de los golpes más relevantes contra el CJNG, organización considerada una de las más influyentes del país. Tras confirmarse su fallecimiento, se registraron narcobloqueos y hechos violentos en al menos 23 estados de la República, lo que obligó a reforzar la presencia de fuerzas de seguridad en distintas regiones. Hasta el momento del cierre de esta nota, las autoridades no reportaron incidentes durante el traslado ni durante el sepelio en Zapopan.






