Inspirado en el diálogo que se convirtió luego en el libro “Se taire est impossible” (Callar es imposible, 1995) de los sobrevivientes del exterminio nazi Jorge Semprún y Elie Wiesel, Javier Sicilia y Jacobo Dayán sostuvieron una conversación que desembocó en el título “Crisis o Apocalipsis. El mal en nuestro tiempo”, publicado en 2025 por el sello Taurus, de Penguin Random House.
“La idea original de Javier era traducir al español, que no existe una traducción, ese diálogo entre Jorge Semprún y Elie Wiesel de los 90, en los años de esperanza donde se había calmado la Guerra Fría y se hablaba ya de la democracia, del modelo liberal y de los Derechos Humanos. Estos sobrevivientes del horror del totalitarismo nazi dicen: ‘Cuidado, ahí sigue soterrado un problema serio y callar es imposible’, ése es el título de ese libro (‘Se taire est impossible’). Y lo que Taurus nos sugiere es: ‘Mejor tomen como base ese diálogo 30 años después, eso que Jorge Semprún y Elie Wiesel hablaban ya emergió’”, contó a ZETA Jacobo Dayán a propósito del origen de “Crisis o apocalipsis”.
Se trata de un libro urgente donde los autores conversan sobre “La voz de las víctimas”, “Formas de lo inhumano”, “Crisis o Apocalipsis”, “El caso de México” y “El mal en resistencia”, episodios del volumen que hacen alusión a la problemática actual en el mundo y, por supuesto, en México, a propósito del horror, dictaduras y otras violencias.
UN DIÁLOGO
Como un diálogo a dos voces donde se escucha la multitud que padece el horror en México y el mundo, “Crisis o Apocalipsis” es un ensayo donde los autores argumentan o contraargumentan diversos temas de actualidad:
Publicidad
“Este libro es una síntesis de un largo diálogo que Jacobo y yo tenemos desde hace 14 años. Nos conocimos con el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad y llevamos un diálogo. Entonces cuando sucede lo que nos propone Random House, nos sentamos, definimos realmente cómo queríamos abordarlo a partir de las víctimas”, relató a ZETA Javier Sicilia.
“Esto que estamos viendo no es el mal, pero es su expresión, porque del mal no podemos saber nada; hay intentos, pero sí hemos visto su expresión, que son las violencias aterradoras, la crisis civilizatoria. Yo la llamaría un apocalipsis. Estamos desfondando. Se está destruyendo un mundo. Dialogamos muchas horas en Zoom, después lo retrabajamos”, complementó el autor de “El deshabitado” (Grijalbo, 2016) sobre lo que finalmente se tituló “Crisis o Apocalipsis”.
Asimismo, Dayán advirtió: “Hay mucha literatura sobre la crisis del Estado, la crisis de la democracia, la crisis de la justicia, del orden multilateral y lo que valía la pena es analizar esa crisis que estamos viviendo, que es evidente, que todos vemos, sentimos, pero nos cuesta trabajo ponerle nombre; no vista desde el ángulo otra vez desde la democracia, la política, la economía, sino desde un ángulo de las violencias. Entonces es retomar ese diálogo, hablar de la situación global y después centrarnos en México”.

DE LA CRISIS Y EL APOCALIPSIS
Javier Sicilia y Jacobo Dayán, católico y agnóstico de origen judeo-sirio, respectivamente, debaten en torno a los conceptos de crisis y apocalipsis. Para empezar, Dayán usa el término crisis para referirse a las violencias que abundan en el mundo y, por supuesto, en México:
“Adentro de la crisis hay horror, drama, tragedia y hay esperanza, angustia. La urgencia es repensar el futuro en el mundo y en México. Nosotros, en la particularidad de que además de esas crisis que se ven en todo el mundo, tenemos la violencia descarnada y deshumana o inhumana que urge también poner un alto; y en esto somos corresponsables todos, no es una cuestión de la clase política. Cuando hay un momento de crisis, las instituciones políticas, todas, carecen de sentido; lo vemos: hay un descrédito de toda la clase política”.
Por su parte, Javier Sicilia prefiere argumentar sobre el apocalipsis, desde el punto de vista religioso e histórico:
“Yo creo que la historia de las crisis son las historias de esos apocalipsis donde puede suceder lo mejor o puede suceder lo peor. En el fondo, apocalipsis quiere decir revelación. Después del horror surgirá un mundo de paz, de justicia. Por eso los mesianismos –como el de Andrés Manuel López Obrador, de estas figuras mesiánicas– son terribles, y ya las anuncia el Evangelio: ‘Aguas con los falsos profetas’, ‘Tengan cuidado con ese tipo de gente’. Desde mi punto de vista, el mesianismo es transhistórico. Entonces, lo que a nosotros nos compete es evitar que el apocalipsis suceda. Cuando Jacobo se refiere a las crisis, yo empato con él en el sentido de que el hombre encontró, el ser humano encontró, una salida para no destruirse, para que el apocalipsis no fuera; porque aunque nos prometen que será un mundo mejor, yo creo que nuestra función es preservar este mundo que se nos dio en custodia y hay que cuidarlo, hay que evitar que se destruya”.
Asimismo, para Jacobo Dayán, “a diferencia de otros momentos en la historia de la humanidad que ha pasado por estas transiciones de paradigmas de sentido, vivimos situaciones distintas. Sí, hay muchas cosas en común en las crisis anteriores, pero hoy tenemos la emergencia climática de manera distinta y la inteligencia artificial también como algo distinto y la capacidad de violencia que tiene el ser humano”.
En cualquier caso, crisis o apocalipsis, Sicilia opta por una oportunidad ante las violencias: “La tragedia es irremediable, es el destino; y el destino es trágico e irremediable. Y la crisis, su sentido etimológico, es oportunidad, es un momento oportuno; el momento tiene una oportunidad. La palabra crisis tiene ese sentido: es el momento oportuno”.
“TENEMOS UN ESTADO CAPTURADO”: DAYÁN
En su análisis sobre la crisis actual de México, Jacobo Dayán, también autor de “República de Weimar. La muerte de una democracia vista desde el arte y el pensamiento” (Taurus, 2023), compartió su diagnóstico del país, luego del primer año de gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo.
— ¿Qué panorama puedes advertir después del primer año de gobierno de la Presidenta Claudia Sheinbaum?
“Yo lo que veo es una sociedad, un Estado, con demasiadas crisis, emergencias, por todos lados. Es decir, tenemos el problema de las violencias por un lado, la impunidad por otro lado, la hiperconcentración de poder por otro lado. Ya no podemos hablar ni siquiera de corrupción de la clase política junto con el crimen organizado, sino el crimen organizado tomando control de instituciones del Estado: en el Senado, en la Cámara de Diputados, en presidencias municipales, en gobernadores. Es decir, tenemos un Estado capturado que hace agua por todos lados. No es difícil entender la toma de la Fiscalía General de la República para tratar de alinear a los intereses del gobierno, no del Estado, ante tanta problemática que se ha destapado tan rápido”.
De hecho, Dayán señaló que las diversas crisis que padece México en el primer año de gobierno se acentuaban sobre todo en la segunda parte de sexenios anteriores:
“Este tipo de crisis o desgastes de poder los veíamos hacia la segunda mitad de los gobiernos y ahora los estamos viendo en los primeros meses, donde pues como mal mago se ve el truco ya. O sea, lo que estamos viendo ahorita con la Fiscalía es como cuando al mago se le ve dónde está el conejo escondido; todos los movimientos que están haciendo son tan burdos como preocupantes”.

“PUEDEN VENIR COSAS MUY TERRIBLES”: JAVIER SICILIA
El 1 de octubre de 2025 se cumplió el primer año de gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo. Todavía falta casi un lustro para que concluya el sexenio 2024-2030.
“Nos falta una agenda común; la última fue esa marcha donde se unifican los muchachos de la Generación Z con el movimiento del sombrero, con el asesinato que cimbró a la nación (de Carlos Manzo, alcalde de Uruapan, el 1 de noviembre de 2025), tocaron a uno de los líderes que estaba realmente dando la cara. Pero lo que nos falta es una agenda común con la Generación Z, con las feministas, con las víctimas que están pulverizadas, con las buscadoras, con los zapatistas, con el movimiento indígena. La ruta para la paz es un asunto no de partidos, es un asunto de la nación, es un asunto de sobrevivencia humana, es un asunto de dignidad humana. Deberíamos construir. No hemos logrado eso, y entonces el discurso del poder se impone; cada vez menos, pero se seguirá imponiendo mientras la sociedad civil y todos estos grupos que tienen la resistencia y tienen la dignidad no encuentran esa agenda común y una estrategia de lucha”, señaló Javier Sicilia.
— ¿Qué panorama puedes advertir para lo que resta del sexenio de la Presidenta Claudia Sheinbaum, luego de su primer año de gobierno?
“Yo creo que pueden venir cosas muy terribles; yo no dudaría que ya la violencia que se está generando escale a niveles de guerra civil, podría escalar una guerra civil, porque la indignación es muy fuerte o puede haber un cambio de timón. Morena dice: ‘Gobernamos’, pero no se gobierna ni a sí mismo, ni a sí misma se gobierna. Y esto es mucho más peligroso porque se puede desfondar hacia una guerra civil. Está ahí la evidencia de su falsedad, de sus mentiras, de su horror y no hay un intento de unificar a la nación, es terrible lo que nos pasa; y del otro lado (oposición) está igual, tampoco son capaces de hacer una autocrítica y tratar de ver cómo reconstruimos esto, es una lucha, una disputa por un poder que en realidad lo controla el crimen organizado y los dineros más asquerosos”.
Hacia el desenlace de este diálogo, Javier Sicilia fue contundente: “No hay país, no hay gobierno, no hay más que un caos y una cantidad terrible de dolor, muerte, sufrimiento y miedo. Yo veo una forma inédita de las dictaduras, porque además es caótica”.






