Kevin James regala aquí al público una historia de amor donde a veces la protagonista es la ciudad más bella de Europa. Y no es París, es Roma. El pretexto es contar la tragedia de un hombre que lo plantan en el altar y decide irse de luna de miel con él mismo, justo a la capital italiana.
Los hermanos Charles y Daniel Kinnane comparten los créditos de la dirección, la cinematografía es admirable, hay mucho que ver y qué contar aquí, pero el problema es James, no tan agradable para interpretar al novio rechazado en una cinta comparable a “Medianoche en París”, de Woody Allen, pero lejos de alcanzar ese nivel.
Esto es una pena, primero, porque hacen falta filmes de amor; segundo, porque la trama de cómo un corazón roto puede descubrir la felicidad en otra parte, con otra gente, es muy buena. Kevin James no lo transmite, ese es el problema: no es su papel, no es convincente. Lástima de Roma. **
Punto final.- Ya viene la nueva adaptación de “Cumbres borrascosas” con Margot Robbie y Jacob Elordi. Pero cómo sacarse de la cabeza las actuaciones de Merle Oberon y Laurence Olivier. Ya veremos.





