Un juez federal del Estado de México desechó una demanda de amparo presentada en favor del narcotraficante Teodoro García Simental, el Teo o el Tres Letras, ex jefe de células delictivas del Cártel Arellano Félix.
El capo recluido en el Centro Federal de Readaptación Social (cefereso) número 1, Altiplano, en Almoloya de Juárez, reclama la falta de atención médica por parte de las autoridades penitenciarias.
El Juzgado Primero de Distrito en Materia Penal en el Edomex desechó la demanda de garantías debido a que el quejoso debe agotar primero la instancia de las propias autoridades del centro carcelario.
El Teo se duele de la omisión y negativa de las autoridades responsables de proporcionar atención médica especializada y tratamiento urgente para la hernia inguinal que señala padecer.
El interno advierte que se encuentra con “hemoglobina baja, sufriendo mareos y desmayos con dolor incapacitante en los testículos derivados de la hernia”.
García Simental también pide que se le brinde a atención médica oportuna e interdisciplinaria en hematología, angiología, medicina interna y le atienda un cirujano especialista en hernia.
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En su escrito de demanda, además Teodoro solicita el suministro de medicamentos analgésicos especializados tales como “hierro gluconato o fumaran ferroso y practicar estudios diagnósticos indispensables”.
“Análisis clínicos de hemoglobina baja, tomografía inguinal, así como ultrasonido y acceso de especialista y, estudios de coagulación, así como gestionar el traslado a hospital de tercer nivel”, concluye en su demanda Teo.
El juzgador ya notificó al quejoso de la actualización de las causas de improcedencia previstas en el artículo 61, en concreto la fracción XX, de la Ley de Amparo, por la que se desecha de plano la demanda.
Teodoro García, también conocido con los nombres de Eduardo, Diego y Rubén, así como por los alias de Alamo 7, Rojo y/o Tomatero, fue detenido el 12 de enero de 2010 en La Paz, Baja California Sur y desde entonces fue recluido en el penal del Altiplano.
De 2017 a la fecha, el Teo y su familia han promovido más de 40 juicios de amparos para reclamar atención médica especializada, medicamentos y los cuidados requeridos tras ser intervenido quirúrgicamente de una trombosis venosa cerebral.
El recluso cuenta con una sentencia condenatoria de 20 años de prisión por delincuencia organizada y enfrenta cerca de 20 procesos penales por delitos contra la salud, secuestro y su pertenencia al CAF. También tiene sentencias absolutorias dictadas a su favor.





