No será investigado el intento de huachicol que provocó la explosión en Playas de Rosarito durante la mañana del miércoles 4 de febrero. La Fiscalía General de la República (FGR) respondió a ZETA que no hay elementos para investigar el incendio de más de tres horas en el ducto de Petróleos Mexicanos (Pemex) en la colonia Real de Rosarito, al noreste de la ciudad.
“No hay aseguramiento, ni detenidos, ni delito que perseguir (hasta ahorita) mientras no haya puesta a disposición; no hay nada aquí en la FGR”, respondió el área de comunicación social de la Fiscalía, Nora Villegas.
La reciente explosión de combustible sería el décimo tercer hallazgo de huachicol registrado en menos de un año en Playas de Rosarito, reconoció la alcaldesa morenista Rocío Adame; y ya que no hubo daños ni hallazgos en el lugar de la explosión, la FGR no investigará el delito.
“12 intentos de tomas clandestinas en Playas de Rosarito, a comparación de los 50 que hay Tecate”, respondió la alcaldesa Adame. “Lo que se sabe hasta ahorita por parte del personal de Pemex es que sí hubo un intento de una toma clandestina”, dijo.
Mientras que el secretario de Seguridad Ciudadana, Laureano Carrillo Rodríguez, señaló “lo que tuvimos es un intento de toma clandestina donde se abre el ducto y eso es lo que provoca desafortunadamente este incendio. Afortunadamente se actuó de manera rápida con las mismas autoridades de Pemex donde se hace el aviso, se llega y se controla esta situación. No hay daños que ponga en peligro a la propia ciudadanía”.
El Estado reconoce que el robo de combustible es un problema latente en Playas de Rosarito y Tecate, pues los ductos en zonas rurales o agrestes son vulnerables ante la poca vigilancia de la Guardia Nacional.
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“Desafortunadamente, el robo de hidrocarburo se sigue presentando en el Estado. El año pasado tuvimos un contacto con la gente de Pemex, específicamente con seguridad física de los ductos, y hemos tenido varias reuniones”, explicó el secretario Carrillo.
Durante las tres horas de operativo para contener el incendio en los ductos de Pemex, se bajó la presión paulatinamente para cerrar el ducto y poder sofocar las llamas que incineraron la flora a más de 200 metros de diámetro; sin que al momento haya información de la federación sobre el combustible perdido ni las afectaciones causadas por el ducto dañado.
Lo que preocupa a las autoridades municipales, es el riesgo constante que viven las familias que consiguieron legalizar sus viviendas cerca del ducto de Pemex en Rosarito y que enfrentan el riesgo de sufrir las consecuencias fatales de un accidente con combustible.
“Son cosas que se van dejando pasar y aunque está delimitada el área donde se puede construir, pero hay gente que tiene en su patio el ducto de Pemex y cosa que no se debió permitir, pero ahora que está ahí hay que ver qué se puede hacer”, señaló la alcaldesa Adame.





