La Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra) de Tijuana se certificará con el ISO 9001 y buscará fondos para apoyar a por lo menos diez empresas socias con el fin de que puedan certificarse, adelantó Alonso Ibarra Arellano, presidente del organismo empresarial.
La idea es impulsar la certificación entre su membresía para que incremente la proveeduría local, ya que ha habido acercamientos con empresas tractoras, pero muchas proveedoras no pueden entrar a la cadena de suministro por no tener la certificación ISO 9001, ni de ciberseguridad, de cumplimiento, de calidad.
También “traemos el reto de aterrizar el reglamento” de la Ley de Proveeduría local, que fue una iniciativa impulsada en la presidencia de Marcello Hinojosa, añadió Ibarra Arellano a propósito de las acciones que hará durante su gestión, luego de que el 5 de febrero pasado fue electo como presidente de Canacintra Tijuana para el periodo 2026-2027.
Otro objetivo, dijo, será “recuperar la fuerza institucional” de la Cámara. Se crearán tres consejos: el de Seguridad y Certeza Industrial, que juntará a los líderes empresariales industriales más influyentes y a las empresas trasnacionales para abordar los temas de seguridad, impacto de la reforma judicial, cumplimiento fiscal y fiscalización por parte de autoridades mexicanas, avances en la revisión del T-MEC, así como la posible reforma electoral.
En el Consejo de Infraestructura Industrial también estarán involucrados socios con mucho dinamismo en Tijuana y con muchos empleados, que operan diario y que tienen bien identificadas las necesidades y las oportunidades de la ciudad.
Entre los retos más importantes están la energía, el agua y la logística aduanera. Los cuales, junto con la incertidumbre que ha privado, han frenado inversiones. “Anteriormente, eran muy claros los beneficios que tenían al instalarse en Tijuana o en Baja California. Ahora ya la piensan un poquito más por la incertidumbre de la reforma judicial y por estos inhibidores”.
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Con base en un censo hecho por Canacintra se tienen identificadas por lo menos cinco empresas que no han hecho expansiones por este tema de incertidumbre, apuntó el dirigente empresarial.
“El año pasado desafortunadamente en la cuenta neta en Baja California se perdieron alrededor de 11 mil empleos, de los cuales alrededor de 9 mil 500 son de Tijuana, entonces esa disminución de empleos nos dice que hay empresas también que se han estado retirando poco a poco”, aseveró.
En entrevista con NEGOCIOZ, Ibarra Arellano consideró que sí hay apertura por parte de las autoridades locales para abordar los retos que enfrenta la ciudad, “lo que hace falta es lograr esos cambios de la política federal para que se puedan dar las soluciones”.
El Consejo Binacional Industrial que se creará en Canacintra pretende aterrizar la agenda de los intereses comunes entre los industriales de Tijuana y los del sur de California, para poder hacer gestiones en Washington y en Ciudad de México, en aras de fortalecer la región Cali-Baja.
REVISIÓN DEL T-MEC
El presidente de Canacintra recordó que el Purchasing Managers’ Index (PMI, indicador macro económico industrial de Estados Unidos) tenía diez meses en contracción hasta diciembre de 2025 y eso afectó directamente al sector en México, y particularmente en Tijuana, que “probablemente es la ciudad del país que más depende de la industria manufacturera de Estados Unidos”.
En ese sentido, previó que la incertidumbre en el sector continuará hasta que concluya la revisión del T-MEC a mediados de este año, y se pronunció a favor de que México se defina ir con Estados Unidos, en el marco de competencia global que existe.
“En cuanto al tema de los aranceles a los países asiáticos, la clave para mí es: ´tenemos que identificar todos aquellos insumos, productos, servicios que México tiene la capacidad de hacer y protegerlos´. Pero todos aquellos insumos, productos, servicios que no tengamos la capacidad de hacer, hay que buscar la alternativa para solucionarlo”.
Punto que – a juicio de Ibarra Arellano- tendría que quedar claro en la revisión del T-MEC con Estados Unidos y Canadá. “Donde, digamos, estamos de acuerdo que tenemos que reforzar nuestra región y apoyarnos con insumos locales de los tres países; pero vamos identificando lo que no tenemos y buscando la manera de traerlo” y que no sea a un costo muy alto para las cadenas de suministro, opinó.
Estimó que, en la revisión del T-MEC se pondrá énfasis en el tema laboral, porque es una parte crítica del acuerdo. Ante los aproximadamente 60 procesos de Mecanismo Laboral de Respuesta Rápida contra empresas asentadas en nuestro país, por quejas sobre la libertad sindical y derechos laborales, Ibarra Arellano exhortó a los socios de Canacintra a cumplir con la libertad sindical y los derechos laborales.
Respecto a la aprobación de la reducción de la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales, Ibarra Arellano comentó que aún falta que la iniciativa sea aprobada por la Cámara de Diputados. De no establecerse en la reforma legislativa la obligatoriedad de dos días de descanso (como fue aprobada en el Senado) sería un tema de cada empresa revisar la forma de ser más productivo y qué le beneficia más tanto al trabajador como a la empresa.
En caso de que se lograra establecer la obligatoriedad de los dos días, la industria no estaría preparada, de ahí la insistencia de que la implementación sea gradual, manifestó.
“Lo que nosotros estamos buscando aquí en Tijuana y Baja California es ser competitivos y estamos compitiendo en una región en donde tenemos a California, que es el estado probablemente más importante de Estados Unidos (…) Entonces, las inversiones que se tienen que lograr para ser más productivos, pues son tanto en capacitación como en tecnología y demás, y eso requiere tiempo y requiere planeación”, pero ahorita la incertidumbre está deteniendo las inversiones.






