19.6 C
Tijuana
lunes, mayo 6, 2024
Publicidad

Guerra sucia, cárteles o paramilitares

El 23 de mayo de 1962 se realizó la “Operación Xochicalco” a cargo del Capitán José Martínez, comandante militar en Zacatepec, quien, con 55 soldados, fusiles y ametralladoras, dos vehículos blindados y jeeps, reforzados por efectivos de seguridad de Morelos, rodearon la casa del zapatista Rubén Jaramillo, con su esposa Epifania Zúñiga, en estado de gravidez, y sus hijos Enrique, Filemón y Ricardo; todos fueron asesinados. Rubén Jaramillo recibió nueve tiros, dos de ellos en la cabeza.

La guerra sucia dejó un número desconocido de muertos y desaparecidos en México. El número de denuncias recibidas por la ONU relacionadas con crímenes de Estado durante 1960 a 1980 asciende a 374. Posiblemente las víctimas sean muchas más. El Comité Eureka maneja un total de 557 expedientes de personas desaparecidas entre 1969 y 2001, de las cuales más de 530 son desaparecidos hasta la década de 1980. La mayoría de los archivos de la nación, son secreto por impunidad más que “seguridad nacional”. En Guerrero, el Fiscal Ignacio Carrillo considera que el número fue de 1500, a pesar de que según “datos” de la CNDH no sobrepasan los 275.


Publicidad


El 15 de marzo de 2008 la Comisión Interamericana de Derechos Humanos presentó una demanda contra el Estado mexicano ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, por la desaparición de Rosendo Radilla, el 25 de agosto de 1974. Radilla fue detenido en retén militar en Atoyac de Álvarez. Desde entonces no se ha vuelto a saber de él. El 1 de julio de 2009 se anunció que la Corte llamó a comparecer al Estado mexicano el 7 de julio de ese mismo año. Fue la primera vez que México comparece como acusado por crímenes de lesa humanidad ante un tribunal internacional. A la comparecencia acudieron los hijos de Rosendo Radilla, que expusieron cómo su padre fue detenido.

“Mi padre preguntó a los militares que de qué se le acusaba. Éstos respondieron que de componer corridos. Cuando respondió que, si eso era un delito, los soldados dijeron No, pero mientras, ya te chingaste”. En su declaración, Fernando Gómez-Mont, titular de la Secretaría de Gobernación y representante del Estado mexicano ante la Corte, aceptó la desaparición forzada de Radilla, lo que consideró como un “agravio a sus derechos humanos y a los de su familia”, pero negó la competencia de la Corte Interamericana en el caso, argumentando que el crimen ocurrió mucho tiempo antes de que México reconociera la jurisdicción del organismo internacional.

La impunidad del Ejército se mantiene en la actualidad (43 estudiantes normalistas desaparecidos de Ayotzinapa y miles más), por lo que no se podría sostener el argumento del panista Gómez-Mont. La jueza Cecilia Medina Quiroga increpó al representante del Estado mexicano porque sólo reconoce como desaparecido a Radilla Pacheco, entre miles de casos que se encuentran en la Recomendaciones de la CNDH.


Publicidad

 


Hipótesis: Los cárteles criminales son poder delictivo preponderante, impune y también con brazos paramilitares guiados por la ultraderecha para desestabilizar gobiernos progresistas y de centro izquierda. Paramilitares en Brasil, Colombia, Uruguay, Argentina, Centroamérica y Caribe, perfectamente armados por EUA, no son casualidad. Actúan y actuaron protegidos por gobiernos de retrógrados como el Prianismo.

La guerra sucia es de élites empresariales afectadas en saqueos y propagandizadas por sus voceros Carlos Alazraki, Héctor Aguilar Camín, Javier Lozano, Jorge Castañeda, y voceros. Exhibidos entre mentadas de madre y exabruptos defienden cientos de millones a cambio de infamias y turbiedades.

La guerra sucia es un recurso desesperado, usando millones de dólares para burlar la Constitución, no pagar monumentales impuestos, contaminar, saquear y enfermar con “comidas” chatarra. Los amparos con la complicidad de un sector del poder judicial. Otro nido de sobornos. Queda viva la esperanza de recuperar derechos de quienes trabajan para vivir mejor, con mejor salud, educación y empleos dignos.

La guerra sucia sustentada en mentiras, difamaciones y montajes, modernizados con I.A.; Boots de millonarios que extrañan comprar muy abajo su precio real de empresas estratégicas lucrativas estatales y ya exprimidas venderlas al gobierno a precio exorbitantes: Nitrogenados, Odebrecht, Mexicana, Hospitales, cientos de evasores fiscales como Salinas Pliego, con 67 mil millones de adeudo al pueblo vía SAT.

Con reclamos de financiamiento de Xóchitl reunida con empresarios, la casta está decepcionada, porque los promedios de encuestas de preferencias son desfavorables. ¿La hidalguense renunciará ante sondeos, escándalos y traspiés imposibles de soslayar?

José Saramago, Nobel de Literatura, afirma: “El mundo está diseñado para disfrute de las clases altas, y condenar a la mayoría de los trabajadores a la ignorancia, el hambre, ser carne de cañón en las guerras y el sadomasoquismo de manipularlos con migajas”. (Fuentes: entrevistas y datos en Wikipedia).

M.C. Héctor Ramón González Cuéllar es académico del Instituto Tecnológico de Tijuana.

Correo electrónico: profe.hector.itt@gmail.com

Autor(a)

Héctor Ramón González Cuéllar
Héctor Ramón González Cuéllar
Héctor Ortiz Ramírez Héctor Ortiz Ramírez Hector O 37 cygnus9304@hotmail.com
- Publicidad -spot_img

Puede interesarte

-Publicidad -

Notas recientes

-Publicidad -

Destacadas