16.8 C
Tijuana
martes, septiembre 26, 2023
Publicidadspot_imgspot_img

Sicarias (Segunda parte)

‚ÄúYo no hablo de venganzas ni perdones; el olvido es la √ļnica venganza y el √ļnico perd√≥n‚ÄĚ.

-Jorge Luis Borges


Publicidad


Muchos de los sicarios son personas j√≥venes con edades comprendidas entre los 12 a los 25 a√Īos. En pa√≠ses como en Ecuador, se ha encontrado a sicarios m√°s j√≥venes que han empezado a realizar trabajos relacionados con el sicariato, entre las que se incluye el homicidio a la edad temprana de 9 o 10 a√Īos.

Cuando se reformaron muchas de las leyes en los pa√≠ses latinoamericanos relativos a la legislaci√≥n penal que se aplicar√≠a para los j√≥venes de temprana edad involucrados en cuestiones delictivas, las personas del crimen organizado empezaron con la b√ļsqueda de personas muy j√≥venes y hasta adolescentes, dado que en la inmensa mayor√≠a de los pa√≠ses latinoamericanos, como lo mencionamos con antelaci√≥n, existe una ausencia de responsabilidad jur√≠dica en j√≥venes de temprana edad; as√≠ por ejemplo, en Ecuador, los menores de 18 a√Īos no tienen responsabilidad jur√≠dica alguna y, por consecuencia, los delitos que comentan quedan impugnes.

Otra de las caracter√≠sticas de estos j√≥venes delincuentes es que pueden trabajar de forma individual o en forma organizada, como tradicionalmente lo hacen los varones; sin embargo, las cifras recientes nos indican que, en las √ļltimas d√©cadas, las mujeres est√°n empezando a desempe√Īar estos violentos e il√≠citos trabajos.


Publicidad

 


Resulta importante comentarles que la aparición de las sicarias en el ámbito del delito se da en donde se encuentra sumamente enclavado el patriarcado, no sólo de manera social en general, sino a nivel de estructura de las propias organizaciones delictivas.

En M√©xico podemos encontrar los casos de sicarias famosas, tales como Rosalina Carrillo Ochoa, Alias ‚ÄúLa Estrella‚ÄĚ, que ostenta el dudoso honor de ser la primera mujer en liderear una c√©lula del C√°rtel Jalisco Nueva Generaci√≥n (CJNG). Adem√°s de formar como delincuente una parte de acciones delictivas, como lo son el narcotr√°fico y la comisi√≥n de distintos homicidios, Rosalina estuvo centrada en el reclutamiento de mujeres que se unieran al sicariato dentro del CJNG.

Otro caso singular esta en la figura de la sicaria Magaly S√°nchez, y la ra√≠ces que la empujaron se encuentran en que de ni√Īa tuvo contacto con muchos abusos; naci√≥ en una familia disfuncional y tuvo que huir de Monterrey porque su familia era perseguida. Magaly fue v√≠ctima de abuso sexual por parte de uno de sus t√≠os, hija adem√°s de un padre alcoh√≥lico y toxic√≥mano que estaba relacionado con las peleas de perros; incluso su padre la ofreci√≥ a una mula para que abusara sexualmente de ella como pago a una partida de droga recibida. M√°s adelante y ya como adolescente, tuvo una relaci√≥n en la que sufr√≠a de fuertes abusos y violencia; fue madre muy joven y termin√≥ matando a su pareja, homicidio del que consigui√≥ quedar impugne debido precisamente a que era una menor de edad. Posteriormente, vivi√≥ de pareja de un pandillero de Nueva York, con el que se fue a vivir, dejando a su hijo a cargo de sus padres; en dicha relaci√≥n se hizo adicta a la hero√≠na y comenz√≥ adentrarse en el mundo del narcotr√°fico.

Fruto de esas relaciones del bajo mundo, en cierta ocasión al llevar a su hija menor al médico, fue asaltada por un grupo de politoxicómanos con los que ella negociaba y, como resultado, su hija fue privada de la vida. El homicidio de su hija alentó sus sentimientos de venganza, ubicando a quien consideró responsable del ataque que ella sufrió, localizándolo y matándolo con un picahielos; Magaly fue ubicada por el grupo conocido Los Zetas, y lejos de ser castigada, el líder de la organización castigó a quienes participaron en la agresión que sufrió Magaly y cuyo resultado fue la muerte de su hija, pero condicionando a Magaly para que formara parte de su grupo como sicaria.

El sicariato es un movimiento criminal de fuertes bases culturales cuyo entramado y alcance social, antropológico, económico es sumamente complejo y poco estudiado.

Es probable que la incorporación de mujeres sicarias en las filas del crimen organizado reciba más atención de los estudiosos de la criminología y ciencias sociales para conocer y comprender mejor y más profundamente este fenómeno social y empezar a trabajar en su erradicación.

Benigno Licea Gonz√°lez es doctor en Derecho Penal y Derecho Constitucional; fue presidente del Colegio de Abogados ‚ÄúEmilio Rabasa‚ÄĚ y actualmente preside el Colegio de Medicina Legal y Ciencias Forenses de B.C.

Correo: liceagb@yahoo.com.mx

Autor(a)

- Publicidad -spot_img

Puede interesarte

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here

-Publicidad -

Notas recientes

-Publicidad -

Destacadas