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viernes, noviembre 18, 2022
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Sintiéndolo mucho

Intimando con complicidad y respeto en el universo áspero -como su voz- del cantautor español Joaquín Sabina, retratándole a centímetros, sin guion, acompañándole en la risa y el drama entre cigarros, whisky y tequila, el 24 veces ganador del Goya, Fernando León de Aranoa, estrenó el documental que lleva el título de la última canción del poeta de Úbeda (Jaén), a quien escoltó durante 13 años dentro y fuera de los escenarios

Morelia, Michoacán. Cae la tarde en el Valle de Guayangareo, y entre el campaneo de la catedral situada en el corazón de Michoacán de Ocampo, los rayos del Sol colorean la arquitectura barroca, sede de la vigésima edición del Festival Internacional de Cine de Morelia, donde el director de películas como “El buen patrón” (2021), “Princesas” (2005) o “Los lunes al sol” (2002), estrenó en Latinoamérica el documental “Sintiéndolo mucho”, que retrata al legendario músico, cantante y poeta español Joaquín Sabina en sus peores y mejores momentos.


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Como una producción de Reposado, BTF Media y Sony Music Spain, el documento fílmico de Fernando León de Aranoa, ganador de 24 premios Goya –por dirección, guion y mejor película- cohabita el mundo bajo el bombín que tributa al cine mudo, y en dos horas, sumerge al espectador en una convivencia natural que intenta separar al tipo que atesora la canción popular con el que bebe en bares por las noches, a ese ser contrastante que cree que sus canciones lo describen mejor que él mismo. Pretexto por el cual ZETA dialogó con el cineasta y Leiva, el último más cercano cómplice de Sabina.

“‘Sintiéndolo mucho’ es una experiencia de convivencia con su trabajo, creatividad y su ser. Nunca fue un trabajo biográfico superficial, sino un atestiguar de una serie de momentos intensos, de vivir, fumar, de profundizar en situaciones complejas como cuando cornean a su amigo torero, y esa misma tarde actuar para 5 mil personas. Quise compartir el privilegio de esa cercanía tan íntima durante 13 años, en la que podemos verle creando canciones, discutiendo una coma o un adjetivo con el poeta Benjamín Prado”, explicó.

En el documental, Sabina enfatiza su inspiración en el cantautor mexicano José Alfredo Jiménez, a quien dice admirar por su manera de hilar historias, captar la cultura, música y poesía, además de darle gran valor a la cursilería en la canción popular y su capacidad tan intensa de comunicar.

“Empiezo a hacer canciones muy amexicanadas porque se acoplan a mi manera de escribir. México tuvo mucho que ver con mi amistad con (Gabriel) García Márquez, mi amor por José Alfredo Jiménez y el mariachi”, precisa Sabina en “Sintiéndolo mucho”, que llegará a salas mexicanas el 18 de noviembre.

“Nunca había entendido su pasión por el mariachi y José Alfredo de la manera en cómo él lo explica, y terminamos en Garibaldi (Ciudad de México) junto al mural del guanajuatense, quien es una referencia de la música, esa mezcla popular, el oficio de contar, y que en la música y el cine no es tan distinto. Fue un constante aprendizaje”, resaltó León de Aranoa.

El cantautor español y multiinstrumentista de rock Leiva secundó: “Sabina reivindica a José Alfredo, muchos en España conocimos su obra por él, por la austeridad de tres acordes arrancherados, su compromiso con la canción, con pocos elementos, alegría y esa manera de sintetizar el amor y el dolor de los textos mexicanos. Sin duda, la música de Joaquín tiene a José Alfredo como figura crucial, y esa pasión y escuela la ha celebrado con vehemencia en España”.

El último cómplice de Sabina, quien de ser invitado a telonear sus giras, pasó a compartir el escenario, y hoy la concepción de su más reciente disco, agregó: “Llevamos casi quince años componiendo con gran generosidad, creando música sin dimensionar la distancia obvia, y esta última canción a partir del título del documental de Fernando, el cual traía una canción detrás claramente, es parte de la herencia de Joaquín, como los sitios en que nos pone la cámara de Fernando, sumergiéndonos en esa fragilidad con que vemos a Sabina y que no es una despedida; cuando lo haga lo hará con humor, deportividad, sin dramas, sin solemnidad”.

Para finalizar, Fernando León de Aranoa describió: “Al final logramos un collage de fragmentos de sus canciones, de los camerinos, habitaciones de hotel, el camino en las furgonetas, en el escenario. Momentos tan cercanos que serán un privilegio compartir con los espectadores no tanto como un testimonial, sino como la experiencia de estar a su lado”.

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Autor(a)

Roberto A. Partida Sandoval
Licenciado en comunicación por la UABC. Periodista de entretenimiento. Editor de Espectáculos. 22 años en ZETA. Apasionado por el cine, música, viajes, gastronomía, ciclismo, senderismo y aventura.
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