Las crisis y los principios

Foto: Internet/La Guardia Nacional patrulla las calles de Tijuana
Opinionez lunes, 22 agosto, 2022 12:00 PM

Los hechos del cártel y la declaración oficial del viernes negro, fueron una revelación que revela la lógica del sistema de seguridad municipal y oscuros pactos del personal policiaco y altos mandos. Hilo conductor que exponga que los otros niveles de seguridad, actúen con la misma lógica de operar “sus negocios” criminales en medio de la sospecha de complicidad, que lleva a la impunidad, el incremento del delito y dejar hacer y dejar pasar neoliberal.

Con 2 mil agentes de seguridad municipal, patrullas insuficientes, en una frontera de migrantes, desplazados y deportados de EUA que crece. Estas fuerzas desatadas crean complejidad para cualquier gobierno, y más para inexpertos, improvisados sin recursos ni estrategia para confrontar esta realidad. Hace notoriamente insuficientes para los retos de una ciudad violenta proveedora de droga a millones de adictos en EUA. Y pese a la intensidad del problema, se concreta cooperación entre ambas naciones.

Aun contando con el refuerzo y la presencia de cientos de elementos de la Guardia Nacional, Ejército, Marina, los casi 700 ministeriales, dispersos en los siete municipios y los integrantes de la FGR, no quieren ni pueden contener el embate de la delincuencia organizada. No hay voluntad política porque las adicciones se multiplican por el río de dinero y sobornos que generan.

El sistema de información e inteligencia es un elemento esencial para los cuerpos policiacos, pero en México brilla por su ausencia; tienen las grabaciones del cabeza del INE Lorenzo Córdova, burlándose con expresiones racistas de grupos indígenas. Tienen las revelaciones del niño verde, los cientos de conversaciones con el presidente del PRI que mata de hambre a periodistas. O la revelación de la gobernadora Laida Sansores que Alito tiene su harem de congresistas plurinominales. Y más información que ignoramos sobre lo que hace el sistema. Pero no se sabe que intervenga o al menos no revelen las operaciones de las delincuentes de cuello blanco, el lavado de dinero, donde el narco empresario y el sistema financiero y constructivo están conectados. Nadie investiga a los jefes de las mafias, los capos que exportan veneno desde Sudamérica o México hasta Estados Unidos y Europa; nadie sabe nada a pesar de que destruyen a la sociedad.

El viernes salió a una declaración la alcaldesa con el miedo, para no decir pánico; Adán Augusto López, titular de Gobernación, reconoció que se puso nerviosa frente a hechos que exhiben el enorme descuido e impotencia en seguridad del Estado Mexicano. Mario Delgado, presidente de Morena, se le fue al cuello en sus críticas.

Ante una situación de crisis, Montserrat no pensó sus declaraciones; improvisó y la traicionó el subconsciente. Nadie le redactó una declaración articulada, que posicionara a la autoridad municipal frente al crimen que golpea todos los días a esta ciudad con crímenes horrendos, a los que no debemos acostumbrarnos. Fue la gran oportunidad de que demostrara compromiso y alianza con la sociedad sana; en cambio, pronunció palabras nada confiables, congruentes, dignas y pensadas en la gente, no en los criminales. Nunca dijo: “Estamos dispuestos sociedad y gobierno a hacerle frente a la escalada de violencia y establecer condiciones de paz social”.

Todas las fuerzas de seguridad del Estado no enfrentaron el problema; quizás miraron o se escondieron, no lo sabemos. Comandos armados circulan libremente por la ciudad sin contención de alguna autoridad. Actuaron como si nadie cuidara el orden público. El decir que arreglen sus cobros de facturas a quienes se lo deben, sin meterse con la ciudadanía, es tolerar e incapacidad de las autoridades, y compromete a todos los cuerpos. En la mesa estaba el secretario de Seguridad de Tijuana y Comandante Militar de la zona; y no la rectificaron en su torcida visión. Si la prensa nacional la cuestiona y fue nota internacional, como sucedió, por deber moral y jurídico debe repensar y rectificar esta postura que la convierte en un peón más del crimen organizado, como el resto de alcaldes de esta sufrida frontera.

 

M.C. Héctor Ramón González Cuéllar es académico del Instituto Tecnológico de Tijuana.

Correo electrónico: profe.hector.itt@gmail.com

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