Abre José Madero el Audiorama de las estrellas

Fotos: Ramón Blanco/José Madero
Espectáculoz sábado, 13 agosto, 2022 12:16 PM

La feria de Tijuana inicia su serie de conciertos, contra todo pronóstico debido a los incidentes en la ciudad, con el cantautor José Madero

 

La noche del viernes 12 de agosto se inauguró la feria de Tijuana, y pese al miedo y los rumores de un toque de queda, el audiorama del Trompo no cerró sus puertas, y el primer concierto tuvo lugar de la mano de José Madero Vizcaíno, un multifacético músico mexicano, originario de Monterrey, que inició su carrera profesional en la banda de Rock PXNDX, desde 1996 hasta el 2016, cuando decidió iniciar su carrera como solista.

De la mano de canciones de sus cinco álbumes en solitario, Carmesí (2016), Noche (2017), Alba (2018) Psalmos (2019), Giallo (2022), Madero regresó a la ciudad como parte del Guiallo Fantastique Tour 2022, que se instauró en la Feria Tijuana.

Fotos: Ramón Blanco

Dos teloneros, Luis Crespo y Ela Verdugo, dieron vida a los primeros minutos de la velada, pero al punto de las 10:30 pm, salió el plato principal; José Madero, a quien se le vio impecable, con una camiseta blanca, jeans negros y un paliacate rojo en la cabeza.

Las dudas de que Madero no fuera a salir existían con razón, ya era tarde y el lugar seguía relativamente vacío, la única sección llena era el VIP, mientras la zona preferente lucía ocupada en un tercio de las sillas, y en general apenas y había unas 50 o 60 personas aproximadamente, por lo contrario a la audiencia, el escenario fue vestido con luces predominantemente amarillas que iban a juego con el álbum del tour, al igual que las flores que decoraron las bases de los micrófonos.

Acompañado de una guitarra acústica, el músico abrió con la canción “A Tu Merced”, a partir de ahí fue intercalando la acústica por una guitarra eléctrica de vez en vez, incluso hasta tocó el ukelele al interpretar uno de sus más grandes éxitos “Plural Siendo Singular”.

Fotos: Ramón Blanco

Algo notable de la audiencia presente, era el alto rango de edades, había jóvenes hasta gente mayor, e incluso niños, destacando una familia completa que mostró pasarla increíble; mamá, papá, una niña y un niño de entre 4 y 7 años, todos con camisetas oficiales de José Madero, y cantando a todo pulmón las canciones, y con tanto fervor que parecía que a esos pequeños en lugar de canciones de cuna, desde que nacieron les cantaban temas del regiomontano.

Al final, todo el público se concentró en la parte de enfrente y parecían disfrutarlo, pero todo lo bueno acaba, y el concierto llegó a su fin alrededor de la 1 de la mañana. Cabe destacar que el joven artista no se pronunció al respecto del caos y psicosis que esa noche vivió la ciudad. (Erika Cortez / Especial para ZETA)

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