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viernes, noviembre 10, 2023
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Si se quiere, se puede聽

Cuando hablamos del federalismo fiscal mexicano, estamos hablando de la historia de M茅xico. Lo m谩s reciente lo hemos comentado, como ejemplo las tres convenciones nacionales fiscales, y la Convecino Nacional Hacendaria de 2004. Fue un gran avance impulsado por el Maestro David Ibarra Mu帽oz en los a帽os ochenta. El Maestro afortunadamente vive.

El arreglo fiscal o pacto firmado a trav茅s de un convenio de adhesi贸n en los noventa, sigue vigente y adem谩s del sistema de participaciones, se cre贸 un Convenio de Colaboraci贸n Administrativa en Materia Fiscal, que lleg贸 a tener alrededor de 16 grupos de trabajo, unos coordinadores por Hacienda y el resto por los estados. En cada grupo participaban los funcionarios hacendarios necesarios y por lo menos los de ocho estados, electos en sus reuniones zonales, que se帽alaba la Ley. 聽De ah铆 la buena operaci贸n del Sistema, solamente impactado en momentos de crisis econ贸mica, como como en 1987 la inflaci贸n rebas贸 el 200 por ciento.


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Por su parte la Comisi贸n de Vigilancia que ha sido factor de equilibrio, negociaci贸n, aclaraci贸n y acuerdos en los entes coordinados y la Comisi贸n Permanente de Funcionarios Fiscales juntos, han sido clave para los avances del Sistema.

En cuanto a la distribuci贸n de las participaciones son las f贸rmulas que buscan equilibrios entre equidad y resarcitorio, han ido cambiando, buscando como en 1990, el criterio de equidad para eliminar los diferenciales que nuestros modelos de desarrollo provocaron y dejaron al sur en condiciones precarias. El caso extremo era el 9 a uno.

Hoy a煤n hay diferencias interestatales, en materia de ingresos, pero tambi茅n es cierto, que en la mayor铆a se dan omisiones respecto a los ingresos locales, y por tanto, dependen en m谩s del 90 por ciento de las transferencias de recaudaci贸n de origen federal.


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Sin embargo, un buen n煤mero de estados si podr铆an lograrlo si se aplica a cobrar con eficiencia y a gastar con transparencia. una tercera parte que s铆 podr铆an optimizar sus recursos. Aunque la diferencia regional se ahondar铆a, contemos solo el n煤mero de las burocracias por estado. Las burocracias estatales son generalmente m谩s grandes de lo que requieren: en el pasado cuando un gobernador sal铆a, basificaba a los trabajadores eventuales, con toda la carga presupuestal que ello significaba para la nueva administraci贸n.

Exist铆a en todo el Pa铆s el impuesto a la tenencia, hacia 1982 se decreto que dejaba de ser federal, y los estados que lo cobraban y recib铆an como est铆mulo el cien por ciento de lo cobrado, podr铆an clonarlo y hacerlo estatal o ajustar su gasto, cosa que no hicieron. 聽Buscaban mejor 鈥渁poyos extraordinarios鈥 para recuperar lo que 鈥減erdieron鈥. Mas de la mitad lo hicieron impuesto estatal.

Por otra parte, en la estructura fiscal debe haber un equilibrio entre los impuestos directos y los indirectos, para que no se castigue con impuestos al consumo a las personas de m谩s bajos ingresos, y quiz谩s en un futuro no lejano pensar en sobretasas en algunos impuestos, pero sin incrementos nacionales.

Lo fundamental, es cobrar lo que debes cobrar.

Hay ejemplos exitosos en eso de cobrar, por ejemplo, cuando la desconcentraci贸n educativa 鈥搉o descentralizaci贸n-, los estados que ten铆an un sistema educativo propio, sostenido con recursos locales eran los m谩s aplicados en la recaudaci贸n local, ya la educaci贸n b谩sica se llevaba m谩s de la mitad de sus participaciones, Oaxaca se hizo una revoluci贸n al predial empezando por los funcionarios, contratistas, proveedores del gobierno, etc茅tera, sin gran tecnolog铆a, pero con sentido com煤n, etc茅tera.

Insisto la otra es el gasto

 

Brunodavidpau@yahoo.com.mx

 

 

 

 

 

 

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