Javier Corral

Foto: Internet/Javier Corral, da una batalla frontal contra la corrupción
Opinionez viernes, 2 julio, 2021 12:00 PM

En memoria de Antonio Helguera

 

No hay líderes sin carisma, ideas, discurso, ni programa, ni suerte. Corral es accesible, sencillo. Por azares del destino en 2008, sin presentación de por medio, conversamos por dos horas en una visita que realizó al Calafornix (Tecnológico de Tijuana). Siendo senador, en 2015 corrimos el perímetro del Parque Hermanos Escobar en Ciudad Juárez. Viene de abajo y se identifica a su modo con los de abajo; siendo del PAN, es ave rara.

La percepción social de la lucha contra corruptos la han manipulado obscenamente con tendencias “socialistas y comunistas” (entrevistado con Hernán Gómez en la Octava).

Y esa idea la vacunaron a las clases medias y a millones de obreros y campesinos que compraron la lógica de ricos siendo pobres endeudados, y a veces marginados por generaciones.

La debilidad de la derecha es carecer de alternativa de justicia social, solo la crónica demagogia electorera. Su estribillo vacío es cuestionar al “dictador, autoritario, mecenas tropical”, y de pasar de contrabando los programas egocéntricos de enriquecerse círculos de poder.

Abundan cientos de gobernadores y alcaldes bandidos e impunes. Gozan estos funcionarios, ahora senadores o diputados, de fortunas manchadas por negocios infames y canallas.

Cuando la derecha abandone las máscaras, las mentiras, y se centre en un programa social humanista congruente, serio de fondo, de centro socialdemócrata, se va a acercar al carril electoral competitivo que hoy camina AMLO.

O se apuran a cambiar las tendencias retrógradas o desaparecen del mapa político. No es casual que reclamen la cabeza del líder del PRI en la sede nacional y la decadencia del PAN.

Para esto tendrían que renunciar a la barbarie de siglos explotando sin piedad el trabajo, con los salarios literalmente de hambre y pobre formación productiva, perpetuando la miseria, propiciar el consumismo, alentar criminalmente la contaminación, blindar a engendros impresentables, que son delincuentes, narcos o violadores… Y candidatos a diputados, senadores, alcaldes o gobernadores y presidentes de la república.

Corral termina con un balance positivo, y de frustraciones en algunos casos. La experiencia de gobernar Chihuahua. Javier da una batalla frontal contra la corrupción; recuperó decenas de fincas y propiedades, 700 millones, y sujetos a juicio 6,000 millones de pesos. Consignó por peculado al ministerio público, más de 40 altos funcionarios del PRIAN. Funcionarios corruptos que llevaron a la bancarrota al gobierno y al pueblo de Chihuahua. En 2015 recibió el gobierno con 21 millones de pesos, pero con un presupuesto de egresos de 60 mil millones anuales. Y el castigo Peña Nieto.

Denuncia que el entramado de corrupción tiene bunkers poderosos en el campo de los tres poderes, que han sido protegidos por el sistema judicial federal y estatal. La corrupción no es un acto aislado, es un tejido transversal incrustado en medios de comunicación, iglesias, sindicatos, empresarios, gobierno, universidades, y la red toca partidos políticos y militancia adicta a privilegios.

Maru Campus, gobernadora electa, está acusada de recibir millones de pesos del exgobernador César Duarte, un sátrapa que fue presumido por Peña Nieto como el “nuevo PRI”.

Maru está sujeta a proceso penal por delitos que le pueden tirar ese triunfo absurdo.  De manera irracional ganó la elección. Una involución política. Contra la tesis de que el cáncer de la corrupción es uno de los nervios hipersensible en la sociedad.

En Chihuahua ganó una presunta candidata indiciada por sobornos y peculado. No se entiende, no hay decisión lógica, pero ahí está. La atracción de casos de corrupción por jueces federales fue con el fin de dar un carpetazo a los casos más cercanos al líder del PRI y suspirante Manlio Fabio Beltrones Rivera.

Corral apuntó que la investigación de trapacerías no tendría vetos ni cortapisas ante partidos políticos, ni de militantes del PAN, partido que lo llevó a gobernar su estado. Y Maru Campos, siendo diputada, se vio beneficiada por entregas de dinero para comprar sus votos y simpatías a Duarte, lo que la llevó a ser investigada.

En un acto de traición a su partido, desde la cárcel, César Duarte llamó a votar por el PAN. La diferencia es Maru con el candidato de Morena: lo superó con 15%; indiscutible que caería si progresan las evidencias del delito del que es procesada la supuesta ganadora.

¿La ley estará por encima de la política?

Corral y AMLO tienen mayores coincidencias que diferencias, hay un común interés por el tema de justicia social y la desigualdad que provoca la descomposición de la sociedad. La corrupción está en el enjambre y sabemos que algunas políticas corralistas están más a la izquierda que AMLO.

 

M.C. Héctor Ramón González Cuéllar es académico del Instituto Tecnológico de Tijuana.

Correo electrónico: profe.hector.itt@gmail.com

Comentarios

Tipo de Cambio