El Conjuro 3. El diablo me obligó a hacerlo

Internet
Cinemazcopio lunes, 14 junio, 2021 12:00 PM

Tal vez lo mejor de la tercera entrega de estas cintas de horror, son los Warren de nuevo en acción, interpretados por Vera Farmiga y Patrick Wilson. No es tanto la historia, que va y viene con más explicaciones; tampoco los sobresaltos indispensables en este género. El eje son los investigadores paranormales que aquí recrean otro caso que enfrentaron, y siempre, el saber que lo que se ve en pantalla está basado en hechos reales, resulta, pues, escalofriante.

Esta vez, la atención se concentra en torno al juicio de Arne Cheyenne Johnson (Ruairi O’Connor), un joven cuya defensa de un caso de homicidio fue el argumento de posesión satánica en 1981. Fue la primera vez que algo así se observó en la Corte de Estados Unidos.

Los Warren se involucraron en esta situación tras haber atestiguado la posesión de este joven, quien trataba de salvar al pequeño David Glatzel (Julian Hilliard) de una posesión demoníaca. El enigma surge cuando los estudiosos paranormales concluyen que el origen del mal es un embrujo desarrollado por un ocultista (Eugenie Bondurant), y ese es el acertijo que aquí hay que resolver.

El problema es que la acción se enreda tanto y dura casi dos horas en culminar, por lo que, por primera vez, hay tedio, a pesar de la naturaleza terrorífica del protagonista y lo documentado por los Warren.

Aquí muy probablemente la diferencia es que el director ya no fue el maestro James Wan, sino Michael Chaves, quien no supo sostener un buen final y tampoco evitó una subtrama innecesaria: el poderoso lazo sentimental de los Warren.

El resultado, entonces, no está a la altura de los dos primeros capítulos de la saga, aunque tampoco es un filme que haya que omitir de la lista cuando se está frente a la incipiente cartelera de 2021. ***.

Punto final. – En Cinépolis Klic está “El mauritano”. No se la pierdan.

Comentarios

Tipo de Cambio