Olvidos trágicos

Foto: Internet/La vía rápida ha sido escenario de fatales accidentes
Opinionez lunes, 31 mayo, 2021 12:00 PM

En el lugar donde se suscitó la horrenda, trágica y fatídica pesadilla, solo quedan matorrales chamuscados y una defensa automovilística ennegrecida, cuyos oscuros restos contrastan con los hermosos colores de una corona de flores que fue colocada en memoria de los fallecidos. Mas la belleza de los elementos que componen el ornamento fúnebre entristecen ante su significado: el insuperable dolor por la muerte de las dos principales víctimas de un siniestro encontronazo vehicular, dolencia que perdurará por siempre, al haber quedado tres inocentes lesionados y en la insuperable orfandad.

El 16 de mayo del 2021, la prensa dio cuenta de un choque automovilístico, donde relataron que una joven conductora (con exceso de velocidad y aparentemente de alcohol en su sangre) se estrelló en la vialidad conocida comúnmente como “la Vía Rápida”, contra un vehículo, que a la vez colisionó con el que tenía al frente, el cual estalló en llamas.

El percance ocurrió a la altura del CREA o Casa de la Juventud, -irónicamente, principal sede del deporte en Tijuana, donde debe prevalecer el mensaje de “mente sana en cuerpo sano”-, inmueble inspirado en los jóvenes, pero de uso por personas de todas las edades.

El conductor del tercer automóvil quedó prensado, sin poder escapar, convirtiéndose su unidad en pira funeraria, en donde además se encontraban su esposa y los tres hijos del matrimonio.  La madre fue trasladada a un hospital, donde también perdió la vida, a consecuencia de las heridas. Los niños resultaron lesionados con quemaduras de segundo grado, pero sobrevivieron, habiendo quedado en pocos minutos huérfanos de madre y padre.

El caso ha impactado las redes sociales y ha llenado múltiples espacios en medios de comunicación, producto de la indignación ciudadana y el curso del expediente se ha convertido en un evento continuamente seguido por la población.

El proceso legal, los peritajes y las pruebas servirán para un desenlace jurídico a través de una sentencia de culpabilidad o inocencia, pero prácticamente ya hay una condena social.  Sin embargo, más allá de las consecuencias en la ley, desgracias como ésta deberían servir para dar atención a uno de los temas más desatendidos: la prevención.

Desafortunadamente, ni fue el primero ni será el último accidente automovilístico que cause horror en las víctimas y en la sociedad; resulta lamentable que tras estas tragedias, pasa el tiempo y quedan prácticamente en el olvido.

Para efectos periodísticos, una investigación podría recabar una enorme cantidad de eventos estremecedores, pero el impacto mediático no soluciona por sí mismo el problema.

En particular, la “Vía Rápida” ha sido el escenario de otros casos sumamente graves. Y con las filas que se hacen para cruzar a Estados Unidos, así como para trasladarse a la Avenida Internacional, en la actualidad, al encontrarse uno en esas condiciones, hay una sensación de peligro, que te hace estar constantemente viendo el espejo retrovisor ante el riesgo de que se te estrelle un vehículo.

Para colmo, estás doblemente en tensión, por la odiosa conducta de los llamados “gaviotones”, que constantemente irrumpen el orden metiéndose “a la mala” enfrente de los conductores que correctamente se encuentran haciendo fila. Esta alteración ocurre en ocasiones con la complicidad de malvivientes que a cambio de unas monedas que seguramente usarán para comprar drogas e incluso usan su cuerpo, para tratar de impedir que avancen los vehículos, para que se meta un irresponsable.

Pero volviendo al punto, Tijuana, como volcán en constante erupción, padece del terrible mal de la amnesia histórica. Repite una y otra vez errores del pasado, regresando una y otra vez a la falta de prevención, repitiéndose las terribles consecuencias.

En este caso particular, se desconoce y desatiende la existencia de un reglamento de tránsito.

Todo es cuestión de olvidos trágicos.

 

Alberto Sandoval ha sido educador de adultos, profesor de bachillerato, catedrático universitario, conferencista, deportista, servidor público y activista ciudadano.

Correo: AlbertoSandoval@AlianzaCivil.Org Internet: http://albsandoval.blogspot.com/ 

Facebook: Alberto Sandoval.  Twitter: @AlSandoval

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