Mexicali, los dos años más violentos

Fotos: Cristian Torres.- Guillermo “Titi” Ruiz, Fiscal General en BC
Edición Impresa lunes, 31 mayo, 2021 12:00 PM

Los dos primeros años de la Cuarta Transformación en la Capital del Estado, han sido complicados en materia de inseguridad. Con 209 homicidios, 2020 se convirtió en el año más violento de la historia en Mexicali. Sin embargo, los primeros cinco meses del año en curso se dirigen frenéticamente a romper el recién asignado récord, pues durante este periodo se contabilizaron 100 asesinatos; 50 de estos ocurrieron solo en abril y mayo. La principal causa -establecen funcionarios y representantes ciudadanos-, es la pugna que se origina en el Valle de Mexicali, entre agrupaciones del crimen organizado

Desde junio de 2020, la tendencia homicida sufrió una escalada nunca antes vista en Mexicali. Pugnas de la delincuencia organizada y el narcomenudeo en colonias ubicadas principalmente en la Zona Oriente de la ciudad y la limítrofe del área rural con Sonora, dejaron números sangrientos que proyectan convertir a 2021 como el año más violento de la historia de la Capital de Baja California.

El deshonroso reconocimiento pertenecía de manera indiscutible al año 2020, cuando Mexicali contabilizó 209 asesinatos; sin embargo, en los primeros cinco meses del año en curso se contabilizan 100 incidentes sangrientos, muy por encima de los 58 registrados en el mismo periodo del año anterior.

Tan solo en los meses de abril y mayo -a días de terminar- la Fiscalía General del Estado (FGE) atendió 50 homicidios, lo que convierte a 2021 en el año con el peor arranque en la materia.

Para el director de la Policía Municipal mexicalense, Alejandro Lora Torres, las corporaciones locales coadyuvan para atender un gran número de crímenes, sobre todo cuando se trata de hechos de carácter doméstico. Sin embargo, considera que son otras instancias federales deben extender sus atribuciones e investigar homicidios ligados a la delincuencia organizada, pues el incremento se debe, en gran medida, a pugnas de estructuras de gran tamaño.

Alejandro Lora, Titular de la DSPM

De acuerdo con Lora Torres, tras una intensa reunión con autoridades de Sonora a finales de abril, hubo un cambio de estrategia por parte de ambas entidades, pero hasta el momento los resultados positivos solo se han encontrado en el Valle de Mexicali, pues continúan registrándose tiroteos en el vecino municipio de San Luis Río Colorado, lo que representa una amenaza latente para la seguridad de la zona.

En tanto Alama Araujo, presidenta del Comité Ciudadano de Seguridad Pública, reconoció que si bien existen operativos preventivos en las zonas conflictivas del Valle de Mexicali, la realidad es que desde septiembre de 2020 se observaba el incremento de conductas violentas en esta zona, pero no reaccionaron hasta finales de abril del presente año.

Ante ello, consideró que las autoridades municipales, estatales y federales muestran trabajos de coordinación en otras ciudades, pero los trabajos en conjunto en Mexicali son muy recientes. De haber atendido la petición que hicieron desde 2020 -vaticina-, la situación de violencia en la limítrofe con Sonora pudo contenerse antes, y así evitar tantas víctimas humanas.

LA MUERTE EN NÚMEROS

A días de culminar el mes de mayo, Mexicali contabiliza 100 asesinatos durante 2021, cuando el año anterior apenas se registró la mitad. Según la FGE, los asesinatos se distribuyen por los siguientes móviles:

– Narcomenudeo: 26

– Sin determinar: 20

– Robo: 17

– Riña: 16

– Delincuencia organizada: 14

-Violencia familiar: 4

– Conflicto sentimental: 2

– Ajuste de cuentas: 1

Solo en los rubros de narcomenudeo y delincuencia organizada se cuentan 40 de los 106 homicidios, pero un número importante de los asesinatos indeterminados -21- podrían incluirse en cualquiera de los dos rubros, por lo que podríamos hablar que al menos la mitad de los homicidios están relacionados con las drogas.

En los meses de abril y mayo del presente año se contabilizaron 50 homicidios, cifra bimestral solo superada por los meses de agosto y septiembre de 2020, cuando se contabilizaron 51 atentados fatales.

Precisamente en esas fechas, los ataques perpetrados por la agrupación delictiva de Los Salazar, radicada en Sonora, generaban destellos, destacando tres asesinatos suscitados entre septiembre y octubre, cuando individuos originarios de San Luis Río Colorado fueron arrojados de una aeronave en los alrededores del poblado “El Choropo”. También comenzaron a identificarse cadáveres mutilados, algo poco común en esta localidad.

Por otro lado, trece asesinatos se perpetraron en contra de mujeres, con diversos móviles.

La FGE solo identificó uno como feminicidio, pese a que en varios casos existen elementos suficientes para encuadrar el hecho delictivo (ver recuadro).

La fiscalía determinó como móvil el narcomenudeo en tres ocasiones, violencia familiar otras tres, dos por motivos personales, uno más por riña y dos más indeterminados.

El conteo no identificó a dos mujeres de nombres Neida Perlina y Mercedes Michel Arredondo Álvarez, de 34 y 17 años de edad, respectivamente, cuyos cuerpos fueron localizados semidesnudos la madrugada del 18 de mayo, dentro de un domicilio en el Ejido Lázaro Cárdenas, en el Valle de Mexicali (véase recuadro).

Dentro de los 100 asesinatos, el 15% no cuenta con una identificación formal por parte de las autoridades, pero en algunos casos, las propias indagatorias ayudaron a determinar una probable identidad e incluso definir un posible móvil. La mayoría permanece como “desconocido”, ya sea en la morgue o en la fosa común.

LAS ZONAS ROJAS

Tanto el director de la Policía Municipal, Alejandro Lora Torres, como la presidenta del Consejo Ciudadano de Seguridad Pública (CCSP), Alma Araujo, definieron el Valle y la Zona Oriente como los puntos de mayor preocupación en materia de homicidios.

De hecho, de la totalidad de crímenes, 55 se han suscitado en la ciudad y 45 en el Valle de Mexicali según la revisión de este Semanario, partiendo de los datos de la misma FGE, donde además se identificaron las denominadas zonas rojas.

En el Valle de Mexicali serían: Ciudad Morelos, Ejido Colima, Ejido Chiapas, Ejido Toluca, Ejido Vicente Guerrero, Ejido Pacífico y Compuertas Carey; mientras que en la ciudad se identifica la zona de “Los Pueblas” y las colonias Carbajal y Bella Vista, como los puntos de mayor preocupación.

Los fenómenos son diferentes, mientras que en la mayoría de la ciudad los crímenes son relacionados por temas domésticos y narcomenudeo -principalmente al Oriente-, en el Valle de Mexicali se trata de crimen organizado y venta minoritaria de enervantes.

Para Lora Torres, cada institución tiene su área de atención. Mientras por un lado la Policía Municipal atiende los incidentes del fuero común, los temas originados por delitos federales corresponden a la Fiscalía General de la República (FGR), Guardia Nacional y al Ejército Mexicano.

El funcionario agregó que si bien los homicidios han incrementado, tienen una incidencia delictiva general a la baja en un 20%.

Araujo y Lora Torres hicieron referencia a las carencias de la Policía Municipal ocasionadas por la pandemia, pues durante este tiempo han tenido un déficit de 400 agentes, de los 2 mil que cuenta la corporación.

CRÍMENES RELEVANTES

El primer hecho delictivo importante del año fue el asesinato de Miguel Ángel Beltrán Munguía, lugarteniente del Cártel de Sinaloa que operaba bajo las sombras desde hace más de 20 años en Mexicali.

Los primeros días de enero, su cuerpo sin vida fue hallado a un costado de la carretera Islas Agrarias, envuelto en una cobija y con evidencias de ser brutalmente golpeado; se presume que el hecho está ligado a la delincuencia organizada.

El segundo incidente ocurrió en los ejidos Colima y Chiapas en el Valle de Mexicali, el 23 de febrero, donde sicarios enviados por Eduardo Molina Flores “El Zabe”, lugarteniente de Los Salazar, perpetraron asesinatos y levantones de varias personas.

En esos crímenes fueron identificados Luis Alfredo Garibay Félix “El Wicho” y René Ledesma Jáuregui, quienes apoyaron en la logística para asesinar a Enrique Martínez Camacho, de 46 años, y a José Fidencio Granados. Además de lesionar a Araceli Muñoz Aguilera, de 24 años; José Yael Granados, de 7; y privar de la libertad a Alonso, Aarón y Ángel, de 48, 41 y 45 años, respectivamente.

Según investigadores allegados al caso, Garibay Félix formaba parte de la agrupación delictiva de “Los Garibay” hasta que rompió relación con su tío, Manuel Garibay Espinoza, líder de la célula del Cártel de Sinaloa, luego de privar de la libertad a su hijo José Alfredo Garibay Mora, de 25 años, a quien no se vincula con actividades ilícitas, pero presuntamente plagió como medida de presión para que “El Manuelón” apoyara -con armamento o dinero- para pelear contra “El Omega” por el control del narcomenudeo en el Valle de Mexicali.

El hijo fue liberado sano y salvo a los pocos días, pero “El Wicho” fue desterrado de Mexicali por cometer una afrenta a la familia.

El 8 de abril fue acribillado Jesús Ramón Velázquez Contreras, conocido como “El H”, cuando comía en una taquería ubicada en el fraccionamiento Valle de Puebla, al Oriente de Mexicali. Se le reconocía como el encargado de abastecer de narcóticos a antros y bares de la Capital bajacaliforniana y fue asesinado -presuntamente- por órdenes de “El Omega”, por lo que el principal móvil es la delincuencia organizada; ese día hubo al menos otros dos asesinatos ligados al de Velázquez Contreras

Los motivos del crimen aún son inciertos, pero una versión dentro de las Mesas para la Construcción de la Paz, es que “El H”, pudo tener contacto con personajes allegados a “Los Chapitos” como parte de su intención de pelear el terreno en la ciudad.

El 24 de abril se dio un ataque armado por parte de sicarios fuertemente armados, en contra de una ambulancia procedente de San Luis Río Colorado, la cual trasladaba a Jorge Humberto Maya Siqueiros “El Vampiro” al Hospital General de Mexicali.

Policías municipales sanluisinos dejaron de custodiar la unidad en el punto donde termina su jurisdicción, pero no notificaron a las autoridades mexicalenses.

Inmediatamente después de cruzar el puente, los criminales a bordo de una camioneta Tahoe, atacaron a la unidad, la cual hizo maniobras evasivas e intentó refugiarse en el Ejido Hermosillo, pero el operador fue alcanzado por las balas calibre 223, provocando que el vehículo de emergencia se impactara.

Allí fue ultimado “El Vampiro”, presunto autor intelectual de varios homicidios en Mexicali y San Luis, destacando un ataque contra dos policías sanluisinos que comían en un restaurante de comida china, y el ataque contra un ex policía sonorense llamado Marco Polo Márquez Tamayo, abatido en el residencial Sevilla de Mexicali en mayo de 2020, donde se refugiaba tras ser amenazado de muerte por Los Salazar.

Estos ataques, además de varios levantones a lo largo de esos meses, provocaron que autoridades estadounidenses emitieran dos alertas para que sus ciudadanos no visitaran el Valle de Mexicali, ante una situación de inseguridad que se vive por las pugnas de agrupaciones delictivas en la limítrofe de Baja California y Sonora.

Para la presidenta del CCSP, uno de los grandes problemas que han notado es la falta de responsabilidad de las autoridades para responder a hechos violentos suscitados en Mexicali, donde no se observa una respuesta clara y directa para que la sociedad conozca lo que ocurre en su ciudad.

Recordó lo ocurrido el 14 de mayo, cuando la Policía Municipal detuvo a once presuntos integrantes del Cártel de Sinaloa, en una taquería ubicada sobre Calzada CETYS, al Oriente de Mexicali, donde además se detuvo a dos policías federales.

Al final, once de los trece implicados fueron liberados, pero ni la FGR, ni FGE, ni la autoridad municipal, informaron de lo ocurrido, por lo que oficialmente se desconoce qué sucedió y por qué se liberó a los presuntos criminales.

Integrantes de las Mesas para la Construcción de la Paz dieron a conocer extraoficialmente que en ese incidente se generó una gran confusión, pero recientes testimoniales han establecido que a bordo de un vehículo tipo Cheyenne, logró escapar de la escena Jesús Alexander Félix Sánchez, conocido como “El Ruso”, sin que alguna autoridad haya podido confirmar que el líder criminal estuviera en ese sitio el día de los hechos.

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