7 de junio (El día después de la elección)

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Opinionez lunes, 24 mayo, 2021 12:00 PM

A los candidatos a un puesto de elección popular, a todos los órdenes de gobierno, poderes nacionales y estatales, organismos autónomos, empresarios, medios de comunicación, instituciones electorales, ciudadanos, etc., recuerden que existe un México después del 6 de junio.

Del resultado y la forma de comportarse por algunos de los mencionados dependerá, en gran medida, el futuro inmediato del país. En las últimas semanas hemos visto no solo la crispación política llevada al extremo, sino inclusive actos de barbarie, como el asesinato del candidato de Movimiento Ciudadano a la alcaldía de Ciudad Obregón en Sonora.

A los ganadores habrá que exigirles todo lo que prometieron y ofrecieron, una vez que lleguen al puesto por el cual compitieron; a los derrotados que dejen la diatriba y dejen gobernar, que analicen mejor por qué perdieron y se preparen para el siguiente reto. Si es que aún les dan oportunidad.

A los gobernantes en turno, sea del color que sea, no se deslinden de la responsabilidad que aún tienen en sus estados y municipios, ya que siguen permaneciendo retos importantes en rubros como salud, economía y seguridad. Recordarles que la crisis generada por el COVID-19 tiene aún secuelas graves, las cuales están lejos de desaparecer.

A los poderes nacionales y estatales, actúen con “altura de miras”; el ambiente está enrarecido desde meses atrás como para que sus decisiones todavía polaricen más el país. La composición de la Cámara de Diputados -convertida en la “joya de la corona” en esta elección-, sea el resultado que sea, no debe ser motivo ni excusa para revanchismos políticos.

A los organismos autónomos, y en particular sus integrantes, analicen aquello que han hecho bien y también las críticas hacia su trabajo; seguro ni todo es bueno ni todo es malo, los extremos no ayudan a nadie.

Aquellos empresarios (los grandes) que se sienten con la autoridad moral para decidir qué es correcto y que no, decirles que actúen de buena fe. Muchas de sus demandas más bien parecen expresiones ante gobiernos que les cerraron sus puertas; pero cuando vivieron sus épocas de bonanza… ahí no aparecieron. Esperemos se comporten, independientemente del resultado.

Sobre los medios de comunicación es evidente que toman partido por intereses económicos y personales. En lo personal me inclino por una apertura expresada públicamente sobre su candidato(a) de preferencia, tal y como sucede en Estados Unidos.

A las casas encuestadoras les llegó su momento. Veremos quién hizo bien su trabajo o quiénes decidieron modificar su esencia por algunos miles de pesos.

Los organismos electorales tienen en sus hombros una gran responsabilidad, y francamente no se la deseo a nadie. Deberán conducirse con estricto apego a la Ley, dejando de lado filias y fobias, conduciéndose con gran institucionalidad. Se presentarán presiones de propios y extraños, por lo que estará a prueba no solo su capacidad, sino su carácter.

A los ciudadanos nos queda la tarea de acudir a las urnas.

Al final del día lo que verdaderamente importa es el sufragio, lo demás queda de lado.

A todos nos corresponde, desde la trinchera que sea, velar porque se respete el voto; pero no me refiero al sufragio que emitimos en la urna, sino a la decisión popular que se tome. Lo anterior definirá el tipo de nación que queremos construir.

Ojalá y dejemos de lado el denso aire que se respira y nos aboquemos a lo fundamental en estos momentos; al final del día para eso vota la gente: por la ilusión de vivir en un país mejor y más justo.

 

Alejandro Caso Niebla es consultor en políticas públicas y comunicación.

@CasoAlejandro

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