Biden contra el legado de Trump

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Edición Impresa lunes, 25 enero, 2021 1:00 PM

A sus 78 años de edad, Joe Biden no quiere perder el tiempo. Tras jurar como nuevo Presidente de los Estados Unidos (el número 46), desenvainó la espada de Damocles contra el legado de su predecesor, el republicano Donald Trump. Cerca del final de su discurso inaugural, el demócrata mencionó seis crisis que enfrenta el país vecino: el coronavirus, el cambio climático, la creciente desigualdad, el racismo, la posición global de EU, así como un ataque a la verdad y la democracia

“Cualquiera de estos será suficiente para desafiarnos de manera profunda. Pero el hecho es que los enfrentamos a todos a la vez. Seremos juzgados, usted y yo, por cómo resolvemos estas crisis en cascada de nuestra era”, dijo el Presidente de Estados Unidos, Joe Biden, quien, para comenzar, anunció una lista más larga de órdenes ejecutivas, memorandos y proclamaciones para un solo día, que cualquier otro mandatario en la historia de la Unión Americana: 17 en total, para actuar respecto a migración, la pandemia, la crisis climática, la igualdad y la economía.

Una de las órdenes de Biden detiene la construcción del muro fronterizo de su antecesor, Donald Trump, mientras la nueva administración examina la legalidad del financiamiento del mismo y sus contratos de construcción.

Foto: Alex Wong/Getty Images

MIGRACIÓN Y SEGURIDAD

Biden también firmó una orden ejecutiva revocando el plan de la administración Trump para excluir a los no ciudadanos del conteo del censo y una segunda orden destinada a reforzar el programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, por sus siglas en inglés), que protege a los Dreamers o “Soñadores” de la deportación.

Respecto al DACA, envió un memorando al Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) y al Departamento de Justicia para mantener en operación este esquema que apoya a más de 649 mil jóvenes, en su mayoría descendientes de migrantes latinos.

De igual manera, derogó dos proclamas de la era Trump que establecían una prohibición de viajar a EU desde varios países predominantemente musulmanes y africanos, poniendo fin a una de las primeras acciones de su predecesor para limitar la inmigración.

Asimismo, asesores de la Casa Blanca dijeron que Biden ordenaría al Departamento de Estado desarrollar formas de abordar el daño causado a aquellos a quienes se impide ingresar a Estados Unidos debido a la prohibición.

Otra orden ejecutiva revocó la aplicación reforzada de las violaciones de inmigración dirigidas a personas que ya se encuentran dentro de territorio estadounidense, mientras que una más bloquea la deportación de liberianos que vivían en el vecino país.

Foto: REUTERS.- El presidente Joe Biden (derecha) junto a su mujer Jill Biden y la vicepresidenta Kamala Harris y su esposo, Doug Emhoff, llegan a la ceremonia de inauguración de la presidencia de Biden. 

Joe Biden cumplió su promesa electoral en el primer día de su mandato, al presentar un amplio proyecto de Ley de Inmigración que incluye una vía a la ciudadanía para unos once millones de indocumentados.

La propuesta, que deberá ser aprobada por ambas cámaras legislativas, dominadas por demócratas, pretende administrar y proteger de “manera responsable” la frontera, mantener a “familias y comunidades seguras y administrar mejor la migración en todo el hemisferio”, según un comunicado. De ser aprobado, el proyecto legislativo supone la mayor reforma migratoria desde el gobierno del republicano Ronald Reagan, que legalizó a tres millones de indocumentados en 1986.

En el proyecto se establece que los migrantes podrán conseguir un estatus legal temporal que les dará la opción de alcanzar cinco años después el permiso de residencia (Green Card o Tarjeta Verde) si cumplen una serie de requisitos, como carecer de antecedentes penales y pagar sus impuestos.

Además, establece que esta medida incluirá a los migrantes que estén “físicamente presentes en Estados Unidos el 1 de enero de 2021 o antes”, y crea una vía hacia la ciudadanía para “nuestros vecinos inmigrantes, colegas, feligreses, líderes comunitarios, amigos y seres queridos, incluidos los Dreamers y trabajadores esenciales que han arriesgado sus vidas para servir y proteger a las comunidades”.

La nueva administración busca priorizar que las familias de migrantes sigan unidas, hacer que la economía crezca, buscar cuáles son las causas de migración y garantizar que “Estados Unidos siga siendo un refugio para quienes huyen” de sus países.

Respecto al muro fronterizo, el proyecto ordena a la Oficina de Responsabilidad del Gobierno (GAO, por sus siglas en inglés) estudiar el impacto de la autoridad del DHS, al renunciar a las leyes ambientales, estatales y federales para acelerar la construcción de barreras y carreteras en torno a la frontera.

Además, plantea “tomar medidas enérgicas contra las organizaciones criminales. El proyecto de Ley mejora la capacidad de enjuiciar a las personas involucradas en redes de tráfico y trata, que son responsables de la explotación de migrantes”.

En cuanto al combate a las drogas, sugiere aumentar las sanciones contra los narcotraficantes extranjeros. “El proyecto de Ley también requiere que la Oficina Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés), la Agencia Antidrogas (DEA) y el DHS, en coordinación con la Secretaría de Estado, mejoren y amplíen los grupos de trabajo transnacionales contra las pandillas en Centroamérica”.

Foto: AP

CLIMA

Joe Biden firmó una carta en la que indica que Estados Unidos se volverá a unir a los acuerdos climáticos de París, revirtiendo la salida de la organización internacional, ordenada por Donald Trump.

Después, el nuevo Presidente estadounidense firmó una orden ejecutiva que comenzará el proceso de revocación de las políticas ambientales hechas bajo la administración Trump, incluida la revocación de retrocesos a los estándares de emisiones de vehículos; imponer una moratoria sobre los arrendamientos de petróleo y gas natural en el Refugio Nacional de Vida Silvestre del Ártico; revocar el permiso para el oleoducto Keystone XL; y restablecer un grupo de trabajo sobre los costos sociales de los gases de efecto invernadero.

Asimismo, Biden firmó dos órdenes ejecutivas sobre el clima: una que vuelve a comprometer a EU con el acuerdo climático de París, y otra que revierte la hostilidad de Trump hacia las regulaciones ambientales.

IGUALDAD

Por otra parte, Biden firmó una amplia orden ejecutiva, destinada a exigir a todas las agencias federales estadounidenses que hagan de la equidad un factor central en su trabajo.

La orden requerirá, entre otras cosas, entregar un informe dentro de 200 días para abordar cómo eliminar las barreras a las oportunidades en políticas y programas. Aunado a ello, Biden dirigirá a las agencias federales a realizar revisiones que busquen eliminar la discriminación sistémica en sus políticas. Además de revertir la discriminación histórica en la red de seguridad y otros gastos federales, por lo que comenzará un grupo de trabajo que examinará la recopilación de datos federales por motivos de diversidad.

Otra orden ejecutiva requerirá que el Gobierno Federal de Estados Unidos no discrimine a nadie por motivos de orientación sexual o identidad de género, política que revierte la acción de la administración de Trump.

Una orden ejecutiva más, revocará una acción del ex mandatario republicano, que limitaba la capacidad de las agencias del Gobierno de EU para utilizar la formación en diversidad e inclusión.

El Presidente también cancelará la Comisión 1776 de Trump, que el lunes 18 de enero publicó un informe, el cual, según historiadores estadounidenses, distorsionó la historia de la esclavitud en EU.

ÉTICA

Joe Biden firmará una orden ejecutiva destinada a establecer reglas éticas para quienes sirven en su administración. Sus asesores dijeron que también ordenarían a todos sus designados en el Poder Ejecutivo, firmar un compromiso en dicho rubro.

También emitirá una congelación de todas las nuevas regulaciones puestas en marcha por su predecesor, para darle tiempo a su administración para evaluar cuáles deberían avanzar si corresponde. Además, extendió las moratorias sobre los desalojos y pagos de préstamos estudiantiles que la administración Trump había establecido.

Foto: AP.- El presidente Joe Biden 

PANDEMIA

Una de las primeras acciones de Biden fue firmar una orden ejecutiva que convierte a Jeff Zients en el coordinador oficial de respuesta del Gobierno estadounidense contra el virus SARS-CoV-2 (que causa la enfermedad COVID-19).

La orden también restablecerá la dirección de Seguridad Sanitaria Global y Biodefensa en el Consejo de Seguridad Nacional, grupo que Trump había disuelto.

Igualmente, pondrá fin a los esfuerzos de Trump para dejar la Organización Mundial de la Salud (OMS), al enviar al doctor Anthony Fauci, principal especialista en enfermedades infecciosas del país, a participar en la reunión anual de la junta ejecutiva del grupo el jueves 21 de enero.

Jen Psaki, la secretaria de Prensa entrante de la Casa Blanca, dijo el miércoles 20 de enero que las acciones ejecutivas tomadas por Biden serían seguidas por un constante flujo de órdenes, memorandos y proclamaciones de otras casi a diario.

El jueves 21 de enero, su primer día completo en el cargo como Presidente, Biden anunció que exigirá una prueba de coronavirus y cuarentena a todos los viajeros al llegar a EU, como parte de su plan contra la pandemia. La prioridad es frenarla, ya que el SARS-CoV-2 ha cobrado las vidas de más de 400 mil personas estadounidenses a la fecha, por lo cual Biden firmó una decena de órdenes ejecutivas con ese fin.

Las diez órdenes se enmarcan en su Plan de Acción Nacional contra la COVID:

  1. Garantizar la cadena de distribución de vacunas.
  2. Mantener la seguridad de los trabajadores estadounidenses.
  3. Asegurar una respuesta equitativa al virus.
  4. Promover los viajes seguros.
  5. Crear un consejo de pruebas para la pandemia.
  6. Datos sobre coronavirus que tienen que ser registrados.
  7. Garantizar que el apoyo de la Guardia Nacional esté disponible.
  8. Expandir el acceso a tratamientos y el cuidado contra la COVID-19
  9. Acelerar el proceso de vacunación y aumentar el número de pruebas.
  10. Utilizar legislación de emergencia para incrementar la producción de equipo esencial como mascarillas o cubre bocas.

Una de las grandes promesas en el plan es llegar a los 100 millones de vacunaciones en sus primeros 100 días en el cargo. En cuanto a los viajes, será obligatorio el uso de mascarillas en aviones y trenes en el país, medida en línea con la ya anunciada de portar cubre bocas en edificios oficiales.

Además, anunció las nuevas medidas para viajeros que lleguen desde el extranjero, ya que aquellas personas que arriben a EU desde otros países, “tendrán que hacerse un test antes de subir al avión y cumplir con una cuarentena cuando lleguen a Estados Unidos”.

Sin embargo, aunque las órdenes ejecutivas no requieren de aprobación del Congreso, la mayor parte de los fondos para las medidas anunciadas por Biden se apoyan en un enorme paquete de estímulo de 1.9 billones de dólares, anunciado por el nuevo Presidente la semana pasada, y para sacarlo adelante, necesitará cooperación del Senado y la Cámara de Representantes. El objetivo es reabrir la mayoría de las escuelas de forma segura en 100 días, además de abrir centros de vacunación en estadios y centros comunitarios.

Asimismo, el plan de Biden enfatiza una estrategia nacional y no se basa en que cada Estado decida qué es lo mejor. Planea abrir una nueva oficina para coordinar la respuesta nacional y conseguir más fondos para autoridades locales y estatales.

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