Justicia, salud pública y educación dignas

Opinionez lunes, 23 noviembre, 2020 12:00 PM

¿Por qué no crecemos al 7%, al 10% o 15% del PIB?

Porque la sociedad y el gobierno han fracasado en cuatro retos. La criminal corrupción en salud, educación y justicia es tal que la falta de atención al factor humano, creador de riqueza no crecemos. Un pobre 1.9% de crecimiento es signo de estancamiento frente a la multiplicación de la población y la demanda oportunidades de empleo, y es que estos tres rubros no es una prioridad nacional, sino un vil negocio de un puñado.

Agravado por la irresponsabilidad ecológica con tres proyectos que amenazan el ambiente y el recurso estratégico del agua. La regasificadora Sempra de Ensenada, la desaladora de Rosarito y la Cervecera Mexicali, que demanda agua poniendo en crisis el abasto humano. El manejo feudal de las aguas negras, tenemos el infame y peligroso drenaje de la ciudad a cielo abierto; el río Tijuana es una amenaza de salud pública. No hay un plan estratégico para este problema con imaginación, creatividad y tecnología.

¿Con qué herramientas, moral y expectativas se lucha sin educación, salud y justicia en cantidad y calidad?

No se puede producir competencia internacional con ignorancia, sin autoestima, sin nutrición, sin motivaciones. No se puede ser eficiente con enfermos y adictos por las graves deficiencias en el sistema hospitalario, sin médicos especializados, sin servicios eficientes en laboratorios, sin equipo, con citas a tres meses y sin medicamentos.

No se podrán elevar los salarios, su capacidad de compra, con mexicanos que no tienen la preparación emocional, académica y habilidades técnicas para generar ideas, riqueza y excelencia. Sin justicia integral no hay paz y se multiplican los conflictos y la violencia.

No podrá haber condiciones indispensables para ser productivo, si el empresario, ciudadano no tiene la certeza de la justicia expedita, en un sistema judicial insuficiente, corrupto, lento, burocratizado y saturado por la cantidad de trabajo y carencia de juzgados.

Injusticia, delincuencia y mayor problemática social habrá si la decisión de atender el ramo de la justicia depende de un criterio electoral donde los votos son el factor para invertir en infraestructura en la administración de la ley y justicia.

¿Cómo puede pensar en producir una familia si le asaltan, le roban el auto, amenazan la integridad física y moral de niñas y mujeres, si los policías son parte del crimen? ¿Cómo puede apostar sus proyectos, tiempo, esfuerzo y capital una persona o empresa ante la corrupción, impunidad? ¿Qué pensar del cinismo de Kiko y Patas burlando la Ley?

¿Cómo se puede creer y confiar en un aparato de justicia donde la influencia y el soborno es decisivo?

¿Cómo puede mejorar el PIB, si millones de jóvenes encuentran cerradas las oportunidades de estudiar, sin el número de escuelas públicas eficientes, sin maestros mejor seleccionados, preparados y remunerados, sin infraestructura digna, sin escuelas de calidad y costos accesibles, y sin becas?

¿Cómo se puede esperar un cambio transformador si el porcentaje del PIB en educación y cultura debería ser del 10, 15 o 20%? Hoy es una miseria del 5% y no hay mística ni pedagogía educativa, sino charrismo sindical.

¿Cómo puede funcionar la educación si los maestros tienen dos o tres empleos para sobrevivir? ¿Puede operar la educación sin labor comunitaria para dar seguimiento al alumnado?

¿Cómo puede aprender un estudiante con comida chatarra, sin idea de nutrición, si ambos padres trabajan? ¿Cómo puede aprender el niño sin guías, espacio, libros, computadora y padres ausentes?

¿Cómo se puede confiar en el aparato de justicia, si los cuerpos de policías están infiltrados y conforman bandas de secuestradores y sicarios? El miedo o terror invade a las familias para denunciarlos. Los políticos están implicados, secuestrados o timoratos ante este cáncer de la maquinaria represiva. ¿Para eso existe una nómina?

¿Cómo puede prepararse con padres violentos, alcohólicos, neuróticos o adictos? ¿Cómo puede prosperar la justicia con hampones como García Luna y Cienfuegos?

¿Por qué el Estado priista llevó a cabo a sangre y fuego con la guerrilla revolucionaria en breve? ¿Por qué dejó intactas condiciones de pobreza que genera rebeliones y el crimen? La miseria moral ayuda a manipular, neutralizar y someter la participación social. El remache de dominación ha sido el poder de la desinformación, los distractores obscenos, el ejército, las policías llenas de beneficios del crimen y violencia…

 

M.C. Héctor Ramón González Cuéllar es académico del Instituto Tecnológico de Tijuana.

Correo electrónico: profe.hector.itt@gmail.com

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