SITT: inconcluso, ineficaz y caro

Foto: Alejandro Gutiérrez Mora
 
Edición Impresa lunes, 8 abril, 2019 01:00 PM

A seis años de iniciado el Sistema Integral de Transporte de Tijuana (SITT), el gobierno municipal sigue en la fase cero y ni siquiera esa funciona al 100%. La administración de Juan Manuel Gastélum no va a culminar la parte del proyecto que le corresponde. Los usuarios no ven en la Ruta Troncal una opción de traslado eficiente y económica que justifique los 1 mil 262 mdp que se han gastado. Su implementación afectó la movilidad en la zona río,  aumentó los tiempos de traslados vehiculares hasta en 30 minutos en las horas pico

El proyecto del Sistema Integral de Transporte de Tijuana (SITT), consta de 28 rutas alimentadoras que movilizan a 40 mil pasajeros, pero sólo 12 mil 500 de ellos deciden usar la ruta troncal, porque sus viajes tienen duración de hasta una hora, con tiempos de espera en las terminales de 20 minutos.

Para ahorrar tiempo, los otros 27 mil 500 prefieren pagar un poco más y usar taxis de ruta, el costo por un viaje completo en el BRT es de 21 pesos, y sin usar la ruta troncal el precio del traslado aumenta a 28 pesos.

El SITT acumula una inversión de 1 mil 200 millones de pesos en infraestructura, más 62 millones de pesos que el actual alcalde de Tijuana, Juan Manuel Gastélum Buenrostro ha pagado para su mantenimiento, y “…es un elefante blanco”, consideró el Tesorero Municipal Ricardo Chavarría Morales.

Iniciado al final del gobierno de Carlos Bustamante, el millonario proyecto ha estado en manos de las tres últimas administraciones municipales de Tijuana, sin que ninguna haya logrado concretarlo.

Arturo Aguirre Gutiérrez, secretario del conglomerado Empresa de Empresas denominado SITTSA, encargado de la administración de la ruta troncal, advirtió que el actual alcalde de Tijuana, no podrá terminar de aterrizar la fase inicial del proyecto, “ya no le alcanza el tiempo, le va a tocar al otro ayuntamiento terminarlo”.

A la fecha, el incipiente sistema multimodal apenas logra movilizar un 10.6% de los usuarios a los que se anunció daría servicio en su primera etapa que debía estar terminada en abril de 2017. Hoy esa primera etapa sigue inconclusa y sólo moviliza por la Ruta Troncal a 12 mil 500 pasajeros, de los 117 mil pasajeros proyectados.

El argumento de los inversionistas para no avanzar es la baja demanda de pasaje. Por lo que de los 30 camiones articulados que debían estar circulando en esta fecha de acuerdo al programa, sólo operan 15. Y de los 41 paraderos instalados a lo largo de los 25 kilómetros de corredor, solo 16 son utilizados y por pocos usuarios. En general la infraestructura del SITT estaciones y puentes- se aprecia en desuso la mayoría del tiempo.

Al respecto Javier Salas sentenció: “Así se va a seguir viendo. El problema está en que no podemos obligar al usuario a usarlo, porque no es un destino que tiene”.

Prevalece baja demanda de pasaje en ruta Troncal.

Deliberada demora

Desde el inicio del XXII Ayuntamiento (2016-2019), el proyecto se detuvo, no obstante que Juan Manuel Gastélum Buenrostro recibió la primera fase del SITT con un avance del 92% en instalación de infraestructura consistente en estaciones, terminales, talleres y puentes. Pero sin progreso en la instalación del sistema de recaudo concesionado a la empresa SOPROES Baja S.A. de C.V., propiedad de Jaime López Ferreiro.

Entonces el servicio de transporte del nuevo sistema consistía sólo en la operación de dos empresas otorgando el servicio de transporte troncal, alimentado por cinco rutas alimentadoras.

Abandonadas, los actos de vandalismo se agudizaron durante los primeros meses del gobierno de “El Patas”.

Este contexto de violencia fue argumentado por Gastélum Buenrostro para presionar a las autoridades del Banco de Obras (Banobras) y del Fondo Nacional de Infraestructura (Fonadin), instituciones que habían financiado el proyecto, la petición del edil fue que cambiaran los términos del convenio.

Así lo planteó en la reunión desarrollada en Tijuana el 14 de junio de 2017, en la que estuvieron presentes los involucrados en dicho acuerdo, entre ellos funcionarios de la Secretaría de la Función Pública (SFP), la Dirección General de Desarrollo Ferroviario y Multimodal (DGDFM), el Sistema Integral de Transporte de Tijuana, S.A. de C.V. (SITTSA), Sistema Integral de Transporte de Tijuana (SITT) y los propietarios de SOPROES Baja, S.A. de C.V.

 

Municipio aval de Soproes

Pero en lugar de retirar a SOPROES por el incumplimiento de convenio, al no haber instalado el sistema de recaudo que debió dejar operando desde octubre de 2016, “El Patas” no solo intercedió ante las autoridades federales y financieras por la incumplida empresa, sino que ofreció al ayuntamiento como aval para que la firma de Jaime López Ferreiro obtuviera un crédito de 40 millones de pesos.

De acuerdo al argumento de López Ferreiro el hecho que el SITT no operara al 100% hacía incosteable la instalación de las máquinas lectoras de tarjeta de prepago, tecnología que sería instalada en las 43 estaciones y en las 150 unidades con los que estaría integrado el proyecto en su primera etapa, compartió el director del SITT, Javier Salas Espinoza.

Entonces se acordó cambiar los términos del proyecto, apoyando “El Patas” a Soproes para que obtuviera el financiamiento que le permitiera cumplir con la instalación del equipo de recaudo, modificación que incluyó cambiar las tarjetas de prepago por simples alcancías de monedas.

“Fue un poco complicado no solo con SITTSA, sino también con BANOBRAS, SCT, que se sumaran a este replanteamiento del SITT. El alcalde encabezó mesas de trabajo tanto en la Ciudad de México como en Tijuana”, asentó.

Paraderos solos conservan la huella del vandalismo.

Agregó: “demostramos que el destino y el origen de la gente nunca nos iba a dar para que funcionara como se planeó, fue como logramos llegar a acuerdos con SITTSA, Banobras, SCT de que teníamos que replantear la forma de trabajar, con base a eso llegamos a lo que tenemos ahorita”, cuando se aprobó el proyecto en agosto de 2013, el gobierno local y federal lo presentaron como costeable y autofinanciable.

Vigilancia policiaca

A cambio de que se aprobaran estas modificaciones, el gobierno de Gastélum firmó el compromiso de rehabilitar la infraestructura dañada y pagar vigilancia policiaca para el resguardo de las instalaciones del SITT y así evitar más daños en las instalaciones y unidades del transporte.

Un total de 42 agentes custodian las instalaciones del SITT, vigilancia que cuesta 8 millones de pesos al ayuntamiento.

 

Triangulación Soproes-Bea

Sin capacidad técnica ni financiera para instalar todos los equipos de recaudo en las estaciones del sistema y en las unidades, el crédito solicitado por SOPROES a Banca Mifel, en el que el gobierno de Juan Manuel Gastélum fungió como respaldo, no fue para adquirir equipo propio para cumplir con el nuevo convenio con el municipio, sino para arrendar el sistema de cobro a la empresa BEA.

El 27 de noviembre de 2017 Banca Mifel aprobó el financiamiento de 40 millones de pesos, el cual es ejecutado por la empresa jalisciense BEA, también conocida como Idear Electrónica, la cual fue subcontratada por SOPROES para instalar en los autobuses barras contadoras de pasajeros, equipo dual de pago, cámaras de videovigilancia, GPS y paneles de información al usuario.

El 20 de febrero de 2018 el Ayuntamiento de Tijuana solicitó a las dependencias federales involucradas en el proyecto, entregar 16 de las 41 estaciones al SITT, además de las dos terminales, para que la paramunicipal, a su vez, entregara este equipamiento a SOPROES.

El 9 de marzo de 2018 SOPROES firmó el acta circunstanciada de entrega-recepción, comprometiéndose a realizar la instalación y operación de los equipos de recaudo de manera inmediata.

Con la firma de ese compromiso y la rehabilitación de la infraestructura garantizada por el gobierno de Gastélum, el 16 de marzo de 2018, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), a través de su titular, Gerardo Ruiz Esparza, dio por cumplido el proyecto del SITT como compromiso cumplido por el gobierno de Enrique Peña Nieto, aunque un año después sólo funciona al 10 por ciento.

No fue hasta finales de 2018 cuando se empezó funcionar parcialmente el sistema de recaudo de monedas, lo instalaron en las terminales de Insurgentes y Zona Centro, y en algunos camiones. Los paraderos aún no cuenten con esa tecnología.

El tesorero Ricardo Chavarría expuso que “el mal diseño de la ruta ha imposibilitado que el SITT opere al 100% como fue planeado, lo que también ha impedido –a las empresas concesionadas- obtener la liquidez suficiente para cumplir compromisos crediticios”.

Por ello la recaudadora “ha tenido problemas con la empresa con la que se asoció, al no contar con los flujos de efectivo necesarios para cubrir los créditos que han contraído con esa empresa”, lo que significa que tal cual sucedió con el primer contrato, SOPROES no ha logrado arrendar el equipamiento que comprometió en el segundo convenio.

De hecho, el recaudo del SITT no es algo que el gobierno en turno tenga bien definido, “hay dos formas de hacer el recaudo, uno que cada empresa tenga su sistema de recaudo, que sea compatible entre todas, o que una empresa de recaudo tenga el recaudo de todas. Hay de las dos formas, moneda y tarjeta, de tarjeta todavía no se han instalado, esa será la segunda fase”, comentó el funcionario.

 

El doble discurso de Gastélum

Uno de los principales argumentos del gobierno de Juan Manuel Gastélum para que el sistema intermodal no funcione, ha sido el incumplimiento de la empresa recaudadora.

En la construcción de ocho puentes peatonales se invirtieron 208 millones de pesos; el uso de esta infraestructura es casi nulo, particularmente durante las noches, ya que carecen de la iluminación led programada en el proyecto.

Al ser cuestionado el alcalde sobre la posibilidad de retirar el contrato a SOPROES por incumplimiento, respondió: “sería un litigio mucho muy interesante”; posteriormente aseguró que su gobierno ha actuado con firmeza respecto al tema del SITT, “nunca se había tratado con tanto rigor el tema de decir, aquí le tienes que entrar (SIC)”.

Por su parte, Leopoldo Guerreo Días, secretario general del ayuntamiento, expuso que no se ha iniciado un procedimiento en contra para revocarle el contrato la empresa de Jaime López Ferreiro es porque “hay muchos candados ahí”.

Para Guerrero el iniciar un litigio en contra de la empresa llevaría muchos años, por ello “lo que hemos hecho, en lo que nos hemos enfocado con lo que nos dan los tiempos para poder actuar en contra de ellos, es tratar de alimentar al SITT con otros convenios, sin el tema de la recaudadora, es decir respetando a cada quien los temas de cobro”.

En 2017, cuando se firmó entre el Ayuntamiento de Tijuana, SITT, SITTSA y SOPROES la firma del fideicomiso para el recaudo de un 6% para el mantenimiento del sistema, Juan Manuel Gastélum ponderó haber logrado cambios en el convenio original para que el municipio no fuera aval del financiamiento para la compra de camiones para el subsistema. En ningún momento informó que a cambio accedió avalar un crédito para SOPROES.

Al respecto, Ricardo Chavarría, tesorero municipal, negó lo informado en el reporte de la SCT y sostuvo que el ser aval de la recaudadora del SITT fue algo que “así lo dejó la administración pasada… también se dejó que el ayuntamiento fuera aval para la compra de los camiones… sólo que cuando entró esta administración se logró modificar esa situación de tal manera que se quitó esa cláusula y se anexó el 6% del recaudó para el municipio. Eso fue gracias a las negociaciones de esta administración”.

 

SITT, una carga para el erario

El inacabado proyecto ha significado un gasto excesivo, en los últimos 2 años y medio, se han invertido en el sistema más de 61 millones de pesos del erario en la operatividad y mantenimiento de la infraestructura, además del gasto por el resguardo policiaco.

En 2017 el municipio dispuso 17 millones de pesos para reparación de daños, cantidad que se adicionó a los 15 millones 080 mil pesos que cada año, desde 2017, se etiquetan del presupuesto de Egresos para sufragar el gasto administrativo y operativo del nuevo sistema de transporte.

El tesorero Ricardo Chavarría anotó, “para mí es un elefante blanco, pero nos encontramos entre la espada y la pared porque no lo podemos abandonar, hacerlo nos costaría devolver lo aportado por Banobras y Fonadin”.

El SITT como paramunicipal, sólo genera de ingresos propios 2.4 millones de pesos al año, producto del 6% que se obtiene como subsidio, el cual fue pactado en 2017, recursos que no llegan al municipio, sino que se quedan en la propia paramunicipal para ser agregados en el mantenimiento de la infraestructura y gasto administrativo.

Pero ese porcentaje sólo es aportado por las empresas que integran el conglomerado SITTSA, “el fideicomiso se sigue aportando pero es un contrato que funciona entre SITT y SITTSA, por lo que las empresas que se han integrado posteriormente como alimentadoras y que no forman parte del conglomerado de la Empresa de Empresas no lo aportan”, informó Javier Salas, director de SITT.

Vandalismo afianzó sabotaje

Los actos de vandalismo han sido otra de las causas por las que el SITT no ha logrado arrancar, pero “los daños no fueron de vándalos que quisieran sacar provecho, el fin sólo fue sabotaje para que el proyecto se demorara”, señaló el tesorero Ricardo Chavarría Morales.

El sabotaje se generalizó en toda la infraestructura del subsistema afectando 16 estaciones, causando mayores daños en los equipos de fibra óptica, cableado, instalaciones eléctricas y cristales, culminando con la quema del Centro de Control y Operación (CCO), el 12 de febrero de 2018, lo que generó daños a los equipos de cómputo y al centro de monitoreo de las estaciones.

El vandalismo permitió a la empresa recaudadora atrasar la instalación del equipo de cobro y monitoreo con el que no contaba, alargando con la etapa pre-operativa o etapa cero, que debió ejecutarse en un periodo máximo de seis meses anteriores a la inauguración, pero que, hasta la fecha, se mantiene aplazado.

El costo de los actos de vandalismo, los asumió el municipio, debido a que ni las estaciones ni para las terminales cuentan con un seguro contra daños, indicó Javier Salas, Director del SITT.

“Ya no ha habido vandalismo como antes, pero sí accidentes constantes de vehículos, lo que hacemos es repararlo de forma rápida; los que están sin reparar es porque hay un proceso de denuncia y se está a la espera que el seguro derivado de ese incidente lo repare”, agregó.

 

Semaforización hecha nudo

La premisa del SITT se basó en contribuir a mejorar la movilidad de Tijuana, por ello, considerando que los camiones troncales circularían por las zonas más congestionadas de la ciudad, como Zona Centro y Zona Río, se consideró concentrar en estos dos puntos 35 de las 41 intersecciones semaforizadas contempladas en el proyecto.

De acuerdo al contrato de 89.6 millones de pesos que signó el XXI Ayuntamiento con la empresa Semex, S.A. de C.V. en 2015, a largo de los 25 kilómetros del corredor se colocarían semáforos inteligentes, con videodetección, tecnología que permitiría que el señalamiento vial pudiera cambiar a los 30 segundos, dependiendo de la dirección que tuviera mayor flujo, dando preferencia al paso del BRT, haciendo fluido su tránsito.

En las oficinas del SITT de la estación central de Insurgentes, se cuenta con un sistema operativo de monitoreo que aún no cumple con el objetivo de que minuto a minuto se determine el número de vehículos que transitan por la ruta del SITT, haciendo un historial que permita mejorar su programación, haciendo cada vez más fluido el tránsito.

A mediados del 2017, Semex pretendió entregar las 41 intersecciones semaforizadas, en las cuales la Dirección de Servicios Públicos, a través de la Subdirección de Mantenimiento Urbano y del Departamento de Alumbrado Público y Semáforos, detectaron anomalías que fueron observadas.

En un informe la dependencia hizo del conocimiento al alcalde Juan Manuel Gastélum Buenrostro el estatus de cada intersección, advirtiéndole la importancia de subsanar las anomalías encontradas, previa a la entrega del equipamiento que Semex pretendía hacer al municipio.

-Los cabezales existentes están cableados en forma de serie, por lo que si se llega a presentar un corto estos dejarán de funcionar, la solución propuesta fue la instalación de cableado independiente de cabezal a registro y a controlador para evitar apagado total.

-Ubicación de postería y cabezales obsoleta para la circulación, inconclusa instalación de dispositivos, anclas de postes sin afianzar adecuadamente, cableado en postes pertenecientes a alumbrado público, acabado de concreto en banquetas adoquinadas, fueron otras de las irregularidades encontradas.

-A las que se añadió la colocación de anclas oxidadas, recubiertas de pintura y no galvanizadas como se especificó en el contrato, brazos de semáforos de medida inadecuada, postes en puntas de camellones e isletas expuestos a choques, conexión directa a la línea de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) sin medidor,

Las advertencias fueron ignoradas y el gobierno de “El Patas” recibió los semáforos que a la fecha continúan sin funcionar como estaban proyectados y un promedio de 15 de los 41 semáforos, se encuentran apagados. Su estatus actual, lejos de contribuir a una mayor fluidez vehicular estrangula el tráfico.

Son los ubicados en Zona Río, sobre la Avenida Paseo de Los Héroes, a la altura de las glorietas a Cuauhtémoc e Ignacio Zaragoza, los que mayor congestión vial provocan, principalmente en horas pico y fines de semana. Transitar por esos puntos significa para los automovilistas una demora de hasta media hora en cada uno de los tres cruceros.

Los semáforos “inteligentes” colocados en Paseo de Los Héroes y Cuauhtémoc sí funcionan, pero están mal calibrados, al igual que  los ubicados en la avenida Centenario, a la altura del Hospital General, punto de constante embotellamiento vial. Mientras que los instalados a la altura del Hotel Lucerna no funcionan.

Al respecto, Everardo Lona López, secretario de Desarrollo Urbano y Ecología, indicó que a la fecha se continúa con la programación de la semaforización del SITT, mismos que, reconoció, están sin sincronizar, “faltan algunos ajustes tecnicismos. No está fácil coordinarlos con lo existente –la tecnología ya instalada-”.

Además, admitió que los controladores que permitirán sincronizar el resto de los semáforos con los del SITT no se han instalado.

Detalló que los ajustes los realiza la dependencia que encabeza, junto con la Secretaría de Movilidad y la empresa Semex, pero no supo precisar en qué plazo se concluirá este proceso.

 

Carril confinado, ahorca el tránsito

De acuerdo al convenio de Aportación Financiera (CAF), a través del cual el Ayuntamiento recibió el dinero a fondo perdido aportado por la federación para el SITT, el municipio está obligado a establecer un carril confinado único y exclusivamente para que se utilice con camiones tipo troncales, informó Javier Salas, director del subsistema.

El carril se confinó desde agosto de 2018 en los puntos en donde se encuentran colocadas las estaciones de los BRT, autorizando el Cabildo la aplicación de una multa. Entonces la circulación de tres carriles, se redujo a dos,  para los 6 mil vehículos que transitan en promedio de la glorieta Ignacio Zaragoza a la Avenida Independencia en el lapso de las 7:15 a 8:15 de la mañana, el horario de mayor afluencia de lunes a viernes, se congestiona.

Salir de ese atolladero significa un promedio de media hora, tiempo que puede incrementar en fin de semana o días festivos en Estados Unidos, advirtió Daniel Rivera Basurto, secretario de Movilidad, aunque no supo precisar cuánto aumenta.

Se aprobó una multa de cinco mil pesos pesos en contra de los automovilistas o transportistas no adheridos al SITT, que utilicen el carril confinado, sanción administrativa que se aplica a partir del 1 de enero de 2019. A marzo de este año el Ayuntamiento de Tijuana recaudó un total de 108 mil 803 pesos por el cobro de 36 infracciones.

 

Usuarios desaíran ruta troncal

En ese contexto, la ruta troncal poco ha abonado en mejorar los tiempos de traslado, sobre todo cuando el usuario utiliza este servicio en las horas y días de mayor tráfico el recorrido de la Central Insurgentes a Zona Centro o a la Línea Internacional, le puede demorar hasta una hora, sin contar los minutos que invirtió en el transbordo.

A ello hay que agregar el tiempo que demora el transporte de la ruta troncal en llegar a las terminales. El tiempo de espera para las personas que llegan de la ruta alimentadora  puede alcanzar hasta los 20 minutos, de acuerdo a un recorrido efectuado por ZETA.

El proyecto que recorre el municipio de Tijuana desde su extremo norte en la Línea Internacional, hasta el bulevar Insurgentes, al Este de la ciudad, tiene como eje principal las Vías Rápida Oriente y Poniente, con el objetivo de que en su recorrido los pasajeros tuvieran un ahorro en tiempo de 30 minutos por cada sentido.

Javier Salas expuso que por lo regular operan 12 unidades troncales, cantidad que se incrementa hasta 15 en las horas de mayor demanda de pasajeros, “no se puede meter más unidades si no hay demanda”, repitió.

La Ruta Troncal moviliza sólo 12 mil 500 usuarios diarios, por lo que el XXII Ayuntamiento optó por cambiar el esquema de participación del SITT para que, además de los concesionarios conglomerados en SITTSA, otras empresas puedan participar en el proyecto como “un sistema integrado”, indicó Salas.

En enero de 2019 se incorporaron 23 rutas alimentadoras más que se sumaron a las cinco que ya operaban, pero aunque en esas rutas de descarga se mueven 40 mil pasajeros provenientes de 438 colonias, la mayoría de los usuarios opta por otra opción de transporte para transbordar y no los BRT.

El funcionario atribuyó la poca afluencia de usuarios a que “la ruta troncal, así como está diseñada, no es la más indicada”. Agregó que tampoco se puede modificar el trayecto porque ya hay infraestructura establecida.

Arturo Aguirre, representante de SITTSA, anotó que la Ruta Troncal “es la vía más rápida de movilidad, el movimiento de los usuarios principalmente es de sur a norte y en ese contexto la parte más rápida es el trayecto establecido, no creo que se vaya a modificar esa parte, al contrario, se podría ampliar hacia el Este, a la zona de Ojo de Agua y agregar una segunda fase que conecte Santa Fe a Otay”.

Para ello, consideró necesario integrar a todo el transporte masivo en SITT y de ahí pasar a incluir el servicio de taxi de ruta, “esa es la parte que falta conciliar para que el proyecto funcione”, concluyó.

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