Así se repartieron las migajas del PRI entre Hank y Ruiz Massieu

Foto: Jorge Dueñes.- Ruiz Massieu y sus delegados del CEN.
 
Cuentahiloz lunes, 15 abril, 2019 01:00 PM

Ni oráculo griego, ni adivino, ni lector del tarot se requiere para predecir lo que sucederá en los próximos días y semanas dentro del Partido Revolucionario Institucional: se quedará más solo de lo que ya está.

Y es que tras la visita de su dirigente nacional, Claudia Ruiz Massieu, a la Baja California, las migajas de poder (entiéndase regidurías y diputaciones) que el PRI podrá alcanzar en esta elección, se repartieron en su mayoría para los de siempre, bajo el padrinazgo infaltable de Jorge Hank Rhon. Por cierto, la dirigente nacional de Tijuana se trasladó exclusivamente de Mexicali a Tijuana para comer con el señor de los animales.

CUENTAHILOZ intentó encontrar en su paso exprés por Tijuana a la secretaria de Estado en el gobierno de Enrique Peña Nieto. Pero fue prácticamente imposible pues su cita con Hank fue dentro del Hipódromo Caliente, particularmente en el Restaurante Mujeres Divinas.

En esa mesa donde se sirvieron exquisitos cortes y bebidas, estuvieron, además de la líder nacional y su anfitrión, Fernando Moreno Peña, delegado Regional del PRI, Diva Gastélum, secretaria de Atención a los estados en oposición, Jorge Márquez, secretario de Operación Política, Óscar Almaraz, delegado Nacional del PRI en BC y José Reyes Baeza, ex gobernador de Chihuahua y actual secretario de Elecciones del CEN, así como David Ruvalcaba y Mayra Robles. Nadie más. Ni Enrique Acosta Fregoso, el candidato a gobernador, fue invitado a la mesa de la jefa priista.

Cercanos al suceso aseguran que incluso quedaron prohibidos las fotos y los celulares. Aún no hay foto del encuentro privado.

Pero Ruiz Massieu tuvo que irse de la ciudad por avión y ZETA estuvo ahí para despedirla con la pregunta sobre su encuentro con el zar de los casinos. Ante el cuestionamiento, en uno de los pasillos del aeropuerto, en el rostro de la presidenta del CEN del PRI se dibujó expresiones de sorpresa. Solo pudo atinar a decir que había sido “una reunión de amigos y colegas de partido (con Jorge Hank), platicando en general, sobre la situación del estado de Baja California y del proceso electoral”.

En los dos días siguientes, el miércoles 10 y jueves 11 de abril, en Mexicali se convocó a la mitad de la Comisión Política Permanente (solo los integrantes que están alineados con las dirigencias),  y “aprobaron” las candidaturas a regidores y la diputación plurinominal, siendo ésta –en la primera posición– para el propio Ruvalcaba. Allí su recompensa por su obediencia a Hank y al equipo que alrededor se creó con Enrique Acosta, Alejandro Arregui, Mario Madrigal y René Mendivil.

El mensaje fue clarísimo: la dirigente nacional vino a Baja California, primero, a avalar esas candidaturas (destinadas para los perdedores) que se repartieron por cuotas de grupo; y dos, a refrendar su apoyo al señor de la apuestas.

Las regidurías designadas fueron el acabose en el PRI: en Mexicali la primera posición fue para Adriana López, esposa de Acosta Fregoso, en Tijuana para Edna Pérez y en Tecate a un inexperto jovencito de nombre Román Cota, incondicionales, todos, a morir de Hank. La segunda posición en Tijuana la pelea Don Eligio Valencia, Mario Madrigal para su hijo y Alberto López, ex dirigente del PRI en la ciudad con el respaldo de Manlio Fabio Beltrones. En Ensenada, la misma moda del agandalle. La primera posición fue para Diego Lara Arregui, sobrino del diputado priista que recién aprobó el mega endeudamiento de Kiko Vega junto a los diputados del PAN. En Rosarito estalló la pugna, Mayra Robles sería registrada en la primera posición, pero lo evitó un grupo de mujeres furibundas que exhibieron los acuerdos y el menosprecio por militantes que aspiraban participar.

En los siguientes días el PRI se quedará más solo que nunca, muchos militantes ya dijeron basta y serán acogidos en otros partidos políticos. No hay que ser adivino para afirmarlo.

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