Testigo identifica a 7 policías federales que participaron la noche de Iguala: Univisión


 
Destacados sábado, 23 abril, 2016 11:22 AM

Documentos internos de la base de la Policía Federal (PF), en Iguala, Guerrero, obtenidos de la Secretaría de la Función Pública (SFP) y de la propia corporación a través de la Ley Federal de Transparencia, revelaron los nombres de los siete policías que actuaron en la desaparición de los 43 estudiantes de la Normal Raúl Isidro Burgos de Ayozinapa, ocurrida el 26 de septiembre de 2014.

Todo esto consta en una investigación publicada por la cadena estadounidense Univisión, realizada por la periodista Anabel Hernández, con el apoyo del Programa de Periodismo de Investigación de la Universidad de California en Berkeley.

Los federales que participaron en estos hechos fueron el suboficial jefe de la base de la PF en Iguala, Luis Antonio Dorantes Macías; el subinspector José Carlos Hernández Romero; el oficial Víctor Manuel Colmenares Campos; el suboficial Emmanuel de la Cruz Pérez Arizpe; el oficial Arturo Gómez Gómez; el suboficial Marco Antonio Pérez Guzmán; y el suboficial Alfonso Ugalde Cámara.

Colmenares Campos y Pérez Arizpe son dos policías señalados como cómplices directos en la desaparición de 15 o 20 normalistas del autobús Estrella de Oro 1531, a la altura del Palacio de Justicia en Iguala, y según, dice Univisión, dichos elementos fueron reconocidos por un testigo de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH)

La semana pasada la Comisión reveló que un testigo vio directamente el momento en que policías municipales habrían agredido a los estudiantes en la autopista federal 95 y obligado a bajar del camión para luego subirlos a unidades de la policía municipal de Huitzuco para llevárselos.

Además, la CNDH afirmó que dos federales estuvieron presentes y dejaron que ocurriera la acción ilegal en el tramo carretero que está bajo jurisdicción de la Federal. La CNDH dijo que el testigo pudo identificar plenamente a los dos federales, pero hasta ahora no se conocían sus nombres.

“Otros testigos de los hechos, entrevistados en septiembre de 2015, señalaron que a la altura del Palacio de Justicia vieron a federales apuntando sus armas contra los normalistas, ante decenas de autos que quedaron parados por el bloqueo hecho para detener, atacar y desaparecer a los estudiantes”, señala la investigación de Hernández.

“El gobierno de México responsabiliza de los ataques de esa noche y la desaparición de los 43 normalistas al alcalde de Iguala, José Luis Abarca; a su esposa, María de los Ángeles Pineda Villa; al grupo criminal Guerreros Unidos; y a policías municipales de Iguala y Cocula, cuyas declaraciones autoincriminatorias se han obtenido –en la mayoría de los casos- bajo presunta tortura. Hasta ahora, se ha negado a investigar a la PF y al Ejército”, recordó Univisión.

En lo que pareciera una acción de encubrimiento, indica el medio estadounidense, después de los hechos Colmenares y Pérez Arizpe fueron rápidamente trasferidos a otras bases de la policía federal, en lugar de ser sometidos a investigación. El primero de ellos fue enviado a Tlaxcala y al segundo, a Tlalnepantla, ambos con tareas de vigilancia.

Según los documentos, Dorantes y Colmenares tienen un historial de indisciplina e irregularidades en la corporación. Súbitamente, a menos de un mes de la desaparición de los normalistas, Dorantes renunció a la PF, y ninguno de los dos, ni Colmenares Campos, ni Pérez Arizpe, han sido interrogados por la PGR, señala Univisión.

Así mismo, algunos de los siete federales mencionados detuvieron al camión donde viajaban los jugadores de fútbol soccer del equipo Avispones de Chilpancingo, a la altura del Palacio Judicial de Iguala, mientras ocurría el ataque contra los normalistas.

“Y tras dejarlos ir, metros adelante fueron baleados con armas de grueso calibre, según la denuncia hecha por padres de los futbolistas a principios de marzo ante la Comisión especial de la Cámara de Diputados que investiga el caso Ayotzinapa”, señala la investigación.

Univisión asegura que cuenta con pruebas documentales que demuestran que la base de la Policía Federal de Iguala vigiló a los normalistas de Ayotzinapa desde el 25 de septiembre, cuando llegaron a las inmediaciones de Iguala a hacer un primer boteo.

“Y el 26 de septiembre, junto con el ejército y policía estatal, Colmenares Campos y otros federales vigilaron al camión Estrella de Oro 1531 desde las 8.00 de la tarde cuando los estudiantes llegaron a la caseta número 3 en la entrada de Iguala. Cuatro horas después en el Palacio de Justicia de ese autobús desaparecieron todos los normalistas”, señala.

La noche del 26 de septiembre de 2014 en Iguala, cerca de cien estudiantes que viajaban en cinco camiones fueron atacados con armas de fuego, así como un camión de jugadores de fútbol que habría sido confundido con el camión donde viajaban los normalistas. Al final de esa noche, tres estudiantes y tres vecinos resultaron muertos, hubo más de 20 heridos y 43 estudiantes desaparecieron.

De acuerdo a la documentación recabada por el medio, la PF estaba en alerta por la presencia de normalistas desde al menos un día antes. En la tarjeta 1348/ 2014 fechada el 25 de septiembre, Dorantes informó a sus superiores que la corporación Federal vigiló en la autopista Iguala-Mezcala durante tres horas a 50 estudiantes de la normal que viajaban en un autobús Estrella de Oro.

La tarde del 26 de septiembre los estudiantes salieron de Ayotzinapa en dos camiones para ir a las inmediaciones de Iguala y secuestrar autobuses que iban a ser usados para la marcha del 2 de octubre en la Ciudad de México, en conmemoración de la masacre de Tlatelolco de 1968.

Cuando uno de los camiones llegó a la caseta número 3 en la entrada de Iguala, el Estrella de Oro 1531, comenzaron a ser vigilados. En la tarjeta informativa 02370, José Adame Bautista, coordinador operativo de la Secretaría de Seguridad Pública de Guerrero, comunicó al titular de la SSP, Leonardo Vázquez, que a las 20:00 horas él se coordinó con Victor Manuel Colmenares Campos y cinco policías federales más para monitorear a los normalistas que habían llegado en el autobús Estrella de oro 1531 con pretensiones de “secuestrar autobuses” y se quedaron ahí hasta que los normalistas se retiraron.

Según entrevistas previas hechas a estudiantes sobrevivientes, explicaron que se movieron de la caseta para dirigirse a la central de autobuses dentro de la ciudad de Iguala para rescatar a 10 compañeros que fueron encerrados en un camión por un chofer. Y fue ahí donde aprovecharon para secuestrar otros tres autobuses, sumando cinco en total.

Después de que la PF recibió esa información, elementos de esa corporación fueron vistos por diversos testigos en el Palacio de Justicia, incluyendo el testigo de la CNDH cuya declaración fue dada a conocer a principios de abril. Dos policías municipales de Iguala declararon el 27 de septiembre que vieron a elementos de la federal en al menos una de las escenas del crimen.

Según el testigo de la CNDH, en las inmediaciones del Palacio de Justicia hubo un diálogo entre los federales y policías municipales, quienes habían bajado a los normalistas del autobús Estrella de Oro 1531, el mismo camión vigilado por federales desde las ocho de la noche.

La CNDH señaló el 15 de abril pasado que los agentes federales “habrían consentido que de manera indiscriminada dos corporaciones policiales municipales operen en dicha zona de jurisdicción federal; además, asienten que los normalistas detenidos por la policía de Iguala sean llevados al territorio de un municipio diferente, contando con el auxilio de una policía que actúa fuera de su demarcación, como es el caso de la de Huitzuco”.

La información, confirmada por fuentes directamente relacionadas al caso, dice Univisión, señala que Colmenares Campos y Pérez Arizpe son esos dos policías.

También se descubrió que a las 10.55 de esa noche la PGR ya estaba enterada de los ataques, aunque por meses ha dicho que no y que no podían hacer nada al respecto.

A través de un oficio, el agente del ministerio público de la Federación, César Iván Pilares, ordenó a Dorantes “investigar la veracidad” de la información sobre que “alumnos de la Escuela Normal de Ayotzinapa se enfrentaron a balazos con elementos de la Policía Municipal de esta ciudad, originando un fuerte operativo en las calles céntricas de esta urbe, haciendo del conocimiento que dichos estudiantes tienen en su poder autobuses”.

Pese a las tarjetas informativas, oficios y los señalamientos sobre la Policía Federal, seis de los siete elementos no fueron llamados a declarar por la PGR sino hasta el 11 de mayo de 2015. Dorantes no declaró porque supuestamente no fue localizado, pues ya había renunciado a la corporación.

Colmenares Campos declaró falsamente ante la Procuraduría de acuerdo a la copia íntegra que se tiene de su declaración, así como documentos aleatorios que contradicen su versión. También Pérez Arizpe mintió en su declaración, de la cual el medio estadounidense también tiene copia, respecto a los horarios en que estuvieron en el operativo con la policía estatal y omitió decir que vigilaron a los normalistas. También mintió al decir que cuando llegaron al lugar donde ocurrió el ataque contra los jugadores les prestaron auxilio.

Según la tarjeta informativa No. 1364/2014 de la PF, Colmenares, Hernández, Gómez, Pérez Arizpe y Ugalde fueron los primeros en llegar tras el ataque contra los jugadores de fútbol en el que murieron tres personas.

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