A dos décadas de la original, “The Devil Wears Prada 2” plantea una crítica a la crisis de la prensa de moda y su dependencia de las marcas, con actuaciones sólidas de Meryl Streep y Anne Hathaway.
Maggie Gyllenhaal reinterpreta el universo de Frankenstein desde la figura de la novia del monstruo en una mezcla de comedia negra, estética punk y crítica a la idealización romántica. Una propuesta intensa que tensiona los roles de género, aunque no siempre coloca a su protagonista en el centro.