“El estudio es el secreto del poder acumulativo y del progreso personal; implica facilidad de asociación, poder comparativo y cese de las ideas fijas”, decía el pensador veracruzano Guillermo Nicolás Kuri, doctorado en filosofía, a propósito de doctorados. “Un especialista es un hombre que sabe más y más sobre menos y menos”.
Familiares, amigos, periodistas y la comunidad universitaria participaron en la primera de tres misas en las que fue celebrada la vida de la periodista Ana Velia Guzmán, que perdió la batalla contra el cáncer el pasado 30 de septiembre en Tijuana.
Por los valles de Mexicali y San Luis Río Colorado, aún se extienden capillas y templos edificados por casi un siglo por aquellos misioneros del Apostolado de la Cruz.
¿Se separan los continentes o se unen los continentes? ¿La Tierra volverá a ser Pangea, toda unida, o nos convertiremos en pequeñas islas separadas? ¿O nos hundiremos en un mar a causa de los deshielos?
Una elección de Estado que no respetó las leyes ni la cordura democrática, ni la ética, ni la voluntad popular. Se habla de pruebas contundentes de un mega fraude que hizo ganar al gobierno en el poder con una “amplia ventaja”
El ojo es el mejor de los artistas. Y así como el ojo es el mejor compositor, así la luz es el primero de los pintores. No hay objeto alguno tan vulgar que una luz intensa no haga hermoso. Y el estímulo que la luz presta a los sentidos y la especie de infinitud que en sí tiene, como el espacio y el tiempo, hace todas las cosas agradables.
La ignorancia popular es un albur, predispone al fanatismo. Si n, pregúntele usted a los norteamericanos actuales o a los mismos europeos, más entusiastas del futbol que de la cultura.
Bahamas, Islas Caimán, Panamá, Aruba, Tenerife, Portugal, Andorra, las empresas petroleras mantuvieron el flujo de hidrocarburos mediante paraísos fiscales y puentes para las materias primas y las refacciones desde América hacia las naciones nazis
Inicia el mes de julio, y pues mejor quedarnos en Cuquío; ahí también hubo dos sacerdotes mártires: Justino Orona y su vicario Atilano Cruz, canonizados por Juan Pablo II un 21 de mayo de 2000 en Roma.