Cuando san Juan Crisóstomo, arzobispo Primado de Constantinopla, les decía a los poderosos ricos de su tiempo, que para qué cubrían los altares con mantos de seda y bordados de oro y plata, y llevaban cálices de oro incrustados de piedras preciosas; si allá afuera del templo “Cristo se muere de hambre y frío”.
Familiares, empresarios, munícipes electos, ex servidores públicos despidieron los restos del diputado federal del PVEM en la iglesia del Espíritu Santo
“Será recordado como un hombre dotado por Dios de una gran inteligencia y notables capacidades intelectuales; reconocido por su vocación, entrega, dedicación y servicio”, definió el Arzobispo de Ensenada, Rafael Valdez Torres, al presbítero en la misa exequial