Protagonizada por Paul Rudd y Nick Jonas bajo la dirección de John Carney, la comedia aborda temas como la identidad artística, los derechos de autor y la frustración musical en una cinta ligera que funciona más por su premisa que por sus canciones.
El cantante solicitó registrar la marca “El Forajido” ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial, en medio de un conflicto por el control legal de su nombre, imagen y música, actualmente registrados a nombre de su padre.
La cantante fue demandada en California por la artista, Maren Wade, quien alega infracción de marca registrada y competencia desleal por el título de dicho álbum.