Protagonizada por Paul Rudd y Nick Jonas bajo la dirección de John Carney, la comedia aborda temas como la identidad artística, los derechos de autor y la frustración musical en una cinta ligera que funciona más por su premisa que por sus canciones.
Bajo la dirección de John Carney, la cinta explora los conflictos detrás de los grandes éxitos musicales cuando una canción creada por dos músicos se convierte en un fenómeno mundial, pero solo uno recibe el crédito.