Familiares de personas que murieron en casa denunciaron a ZETA que son amenazados con que los cadáveres de sus seres queridos, los mandarán a la fosa común si no contratan a los médicos que acompañan a los agentes de la FGE.
Los cambios administrativos que aplica la FGE retrasan la disposición de cadáveres, dan preferencia a una funeraria y señalan que agentes ministeriales presionan a las familias para quedarse con los servicios.