La reunión se hace en el restaurante “Broken Yolk”, que nos presta un espacio donde cómodamente caben 40 personas, en un cuadro donde se desayuna opíparamente, con algunas bromas y chascarrillos que aparecen de vez en cuando, sin dejar de lado la seriedad de escuchar al orador participante, quien recibe una serie de preguntas que enriquecen el diálogo.