Mehdi Taremi fue el jugador que más tiempo le dedicó a firmar y fotografiarse con los aficionados que madrugaron para despedirse en el hotel de concentración en Tijuana.
Con gritos, aplausos y banderas ondeando, un grupo de iranís de San Diego y Tijuana esperaron por más de dos horas la llegada de su equipo que competirá en la copa Mundial de la FIFA.