Hace algunas semanas, hasta en el ámbito nacional se indignaron por la salida de José Luis Pérez Canchola de la Dirección de Asuntos Migratorios del Ayuntamiento de Tijuana, tanto por la forma como por el fondo. Fue despedido abruptamente por el secretario del Ayuntamiento, Arnulfo Guerrero, luego que el ex procurador de los Derechos Humanos declarara que desde el Gobierno de México no había mucha ayuda respecto a la atención que se daría a los deportados desde Estados Unidos.
Tal parece que en el Ayuntamiento de Tijuana que encabeza Ismael Burgueño, está prohibido el compromiso y la capacidad para atender los fenómenos sociales que hoy día mantienen una crisis en la localidad, especialmente el de la migración.
Promesas incumplidas, irresponsabilidades institucionales y albergues de la sociedad civil que viven de caridad, complican un ambiente de desinformación para los migrantes que buscan el asilo humanitario en Estados Unidos
Según Arnulfo Guerrero León, Secretario de Gobierno, es importante que los funcionarios representen una visión coordinada y consultiva, en colaboración con los tres órdenes de gobierno.
El gobierno de Ismael Burgueño ha evitado confirmar la ubicación del albergue donde atenderán a 2,500 migrantes que sean deportados a instrucción de Donald Trump; aseguran que hay más de 4,000 espacios disponibles en Tijuana.
El rector de la universidad recibió el reconocimiento que el Grupo 21 de Tijuana hizo a la máxima casa de estudios y a quienes laboran o han trabajado en el desarrollo de la institución bajacaliforniana.