AMLO metió el tema de las investigaciones contra gobernadores morenistas, como Rubén Rocha Moya, uno de los más defendidos por él mismo, y la revocación de las visas de Alfonso Durazo y Américo Villarreal, en el cajón de la agenda política, ponderando un ataque contra su movimiento, Morena, y achacando un “fortalecer” de la derecha en México.