La reapertura escalonada quedará condicionada a inspecciones sanitarias que podrán frenar de nuevo las exportaciones si resurge el riesgo del gusano barrenador.
El subregistro de casos entre ganaderos de Nuevo León amenaza con reducir la dispersión de moscas estériles en la región más afectada del norte de México.
Las medidas de contención del USDA incluyen cuarentena, controles de movimiento y liberación acelerada de moscas estériles en un radio de 20 kilómetros.
Las acciones de empresas cárnicas cayeron el día de la detección, afectando a un sector ya golpeado por el mínimo histórico del hato ganadero estadounidense.