Los excesos del grupo encabezado por Francisco Estrada, secretario Ejecutivo de la CNDH, estarán ausentes en el Informe de Actividades 2025, que encabezará la presidenta del organismo, Rosario Piedra Ibarra, de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión. Sin embargo, existen y son una afrenta para quien presume, a través de spots, defender al pueblo.
En una franca actitud inconsciente e incongruente, los integrantes de la cúpula de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, Rosario Piedra Ibarra y Francisco Estrada, guardan un silencio funesto ante el caso del preso político en Morelia, Raúl Meza, quien está acusado de sabotaje. El joven de 27 años, acudió a una manifestación por el asesinato del exalcalde de Uruapan, Carlos Manzo, sin embargo, fue la única persona reprimida y detenida.
Francisco Estrada y Raúl Ramírez fingieron una ruptura a raíz del caso del rancho Izaguirre. Al grado que Raúl Ramírez dejó el cargo y amenazó que daría a conocer “su verdad” sobre el caso del narcorrancho y los hallazgos hechos por la CNDH. Sin embargo, de manera sospechosa, se quedó en un anuncio asfixiado. Ni dio su versión, ni se atrevió a retar a Francisco Estrada.
Desde su llegada a la CNDH, la presidenta del organismo, Rosario Piedra y el secretario Ejecutivo, Francisco Estrada, tuvieron la encomienda y los objetivos claros de fungir como un brazo político, al servicio del poder de la cuatroté.