Los tres hombres son señalados por los investigadores como miembros del Cártel Arellano Félix (CAF) contratados como asesinos a sueldo para matar a la periodista Lourdes Maldonado, a razón de 15 mil dólares.
Los grupos del crimen organizado operan, pelean y asesinan por el territorio donde convergen Tijuana y Rosarito como una zona metropolitana, en la que actualmente están matando a vendedores de droga, cazando y amenazando a mandos policiacos y lanzando advertencias criminales, incluso en contra del gobierno de la alcaldesa de Rosarito.