Las comparaciones son inevitables y en muchos aspectos México sale avante, pero en otros se queda a la zaga, abundante mar, playas sin comparación, gastronomía reconocida, calidez en el trato, y otros aspectos más; pero con corrupción, violencia, inseguridad, mala planeación, educación de baja calidad, deficientes vías de comunicación, entre otros rasgos.