De aquella acción ciudadana de transparencia han transcurrido 31 años, y al paso de cinco gobernadores más, y una gobernadora, la actual, ninguno repitió la hazaña de transparencia de don Héctor Terán. De hecho, poco a poco fue desarrollándose todo lo contrario. De la voluntad con la transparencia transitamos a la obligatoriedad de la misma, y a la opacidad.