“Síganme, yo las llevo”. Ese ofrecimiento es mi primer recuerdo de Mexicali. (Excepcionalmente escribiré en primera persona, porque comentaré experiencias personales). Hace por lo menos 6 décadas, mi insustituible y único hermano Víctor Manuel, decidió vivir en la capital de Baja California. Ahí murió víctima del COVID 19.