Sabedor de que es protegido de la alcaldesa de Ensenada, Claudia Agatón Muñoz, a quien ha servido no sólo en comunicación, sino de mensajero y emisario, y de que su abogado es el exdirector jurídico de la Sindicatura del Ayuntamiento porteño, Gabriel Lima difama a ZETA y a su directora.