En un divorcio, casi nadie quiere involucrarse económicamente: el hombre porque tiene que proporcionar una pensión y deshacerse de la mitad de sus bienes; la mujer, sintiendo que no es suficiente lo que le toque, pero bajo la perspectiva de género la ley la viene favoreciendo. Antes sólo se obligaba al hombre a dar una pensión alimenticia para los gastos de los hijos y la exesposa, que normalmente no alcanzaba para ello. Ahora... ahora pensarán en divorciarse.