Esa 4T y su “humanismo mexicano” con sus acciones se contradice, aunque no sorprende pues el expresidente tabasqueño, con toda esa verborrea que soltó y sigue vomitando, a nadie de su familia convenció, considerando sólo a sus hijos y hermanos. No se descarta que anden por ahí muchos seguidores que aun consideren a AMLO el gran estadista y filósofo.