Pareciera que cuando hay un acto de corrupción a nivel nacional, Baja California tiene que aparecer como una de las entidades implicadas y en las que —evidentemente— se erogaron recursos públicos para beneficiar a una red de tráfico de influencias. El escándalo político de la semana se lo llevó la ahora extitular del Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE), Guadalupe Taddei, debido al descubrimiento de una serie de contratos otorgados a empresas vinculadas que simulaban competencia para ganar licitaciones del organismo electoral.