La batalla por Zacatecas recrudece la postura radical de Alberto Anaya, dirigente del PT, de presionar y (tener al menos) una gubernatura asegurada para entrar a la batalla electoral de 2027. En el war room petista se acordó lanzar la versión de tener la capacidad de averiar las elecciones para Morena en un 50 por ciento.
La palabra increíble se queda corta al presenciar el panorama político de baja california y México, pero nos centraremos en nuestro estado. Desde el año pasado hemos estado mirando el sin fin de publicidad partidaria por todos lados: bardas, lonas, encuestas, páginas en redes sociales, etcétera.
Hablando vialmente sobre licencias de conducir y la falta señalización al grueso del parque vehicular de Tijuana por parte de la inservible y corrupta IMOS, se engrandecen los accidentes, pero es culpa tripartita.
Hasta finales de dos mil veintitrés, el empleo en Tijuana era abundante. Bastaba presentarse en Otay, por el puente de la planta Panasonic, donde había carpas y más carpas de parte de distintas empresas que podían contratarte casi al instante. Sólo era cuestión de que te llevaran a la fábrica para presentarte y luego-luego a trabajar, a lo mucho, al día siguiente.
El discurso engañoso de Jorge Álvarez Máynez, coordinador nacional de Movimiento Ciudadano, es presumir un crecimiento cualitativo en las filas de su partido a través de fichajes mediáticos. Sumar nombres variopintos no es sinónimo de ser un partido moderno. A final de cuentas solo suma rostros conocidos y, al viejo estilo, desplaza a la militancia de base y fundadora del partido.
La gran mayoría de los funcionarios públicos, tanto los electos como los que llegaron al poder por cumplir con el requisito de fidelidad que exige el Peje a su causa, no pintan en las decisiones. Son los pícaros lazarillos de toda la vida, corregidos y aumentados. Están ahí para tomar un beneficio personal y ya está. Ver los nombres de los políticos de BC que migraron al morenismo, son los bisneros del PRI y del PAN de siempre.
Allí tenemos a un patriota que tañe la campana a rebato ante las imaginarias “presiones” de EEUU y de la derecha internacional. He ahí a un firme antiyankee. A un auténtico defensor de la soberanía nacional.
Fue una entrevista muy buena por ambos lados: ZETA y Ruffo Appel. Aún está bien de su facultad mental. Contestó con altura, sabedor de lo que está informado, aún en la mente con recuerdos de los gritos de Almoloya, las levantadas, el recibimiento que le hacen a todos, baldazos de agua fría, etcétera.
Convertida en disidente de Morena vía fast track, tras ser derrotada por Clara Luz Flores, en la búsqueda de la coordinación de la defensa de la cuatroté en Nuevo León, rumbo a 2027, Tatiana Clouthier, está a un paso del desprendimiento total del partido donde consiguió fuero, cargos y reflectores. Ahora, con eufemismo en su narrativa adopta la filosofía de estar del lado de los ciudadanos.