El jueves se resolverá la situación legal del exgobernador de Baja California por delincuencia organizada y huachicol fiscal; mañana se reanuda la audiencia para la està para de vinculación a proceso
El que está esperanzado en que el pleito y la campaña negra que le han armado a Julieta Ramírez -para desprestigiarla y rebasarla en las encuestas internas de Morena por la candidatura al Gobierno del Estado en 2027- la enfrente a quien consideran es su principal competidor, Ismael Burgueño Ruiz, es Alfredo Álvarez Cárdenas, el ex secretario de Gobierno del Estado, quien se sabe en clarísima desventaja en el proceso interno del partido en el poder, y confía en dar un “burgueñazo”.
La cereza en el pastel siguen siendo los fraudes inmobiliarios, una práctica en la que participan autoridades de gobierno, notarías e inmobiliarias patito.
Tenemos muchos gobernadores de Morena que no hacen bien su trabajo, desde Marina del Pilar, Layda Sansores, puro ja,ja,ja, glamour, fotos, selfis, escándalos, paseos. No saben gobernar, pero allí están. Marina debió haber renunciado. Será su último cargo político.
Juan Carlos Pelayo Heredia fue, con tres fiscales de Baja California, Guillermo Ruiz, Iván Carpio y Elena Andrade, el fiscal especializado en Narcomenudeo. La mala fama, la sospecha, la riqueza y el señalamiento de corrupción terminaron por sacarlo del cargo en octubre de 2025, pero la fiscal Andrade, a pesar de las denuncias incluso de los agentes subordinados a Pelayo, ni lo investigó ni lo sacó de la FGE; cosa contraria, le dio un nuevo puesto en Mexicali: director de Investigaciones.
La joven se retiró y regresó a la oficina que ocupa en un piso del Palacio Municipal de Tijuana. La camioneta, justificó, no era para ella, tampoco el efectivo; era un encargo desde arriba.
Cientos de archivos fueron canalizados supuestamente al archivo muerto de Tijuana; ante la poca transparencia, Sindicatura revisa y coteja los documentos