“La editorial reitera su confianza en David Silva Rojas y mantiene el fallo del I Premio Internacional de Novela Breve Almadía-Ventosa Arrufat”, informó la editorial sobre el autor que fue acusado por El País de supuestamente haber escrito la obra ganadora con Inteligencia Artificial en “un 99 por ciento”
La Editorial Almadía informó que mantiene el fallo que da como ganador a David Silva Rojas del Primer Premio Internacional de Novela Breve Almadía-Ventosa Arrufat, luego de que el autor peruano fue acusado por el periódico El País de haber escrito la novela ganadora “Donde el agua trabaja” supuestamente con Inteligencia Artificial (IA) en “un 99 por ciento”.
“Este premio reúne el trabajo y la confianza de muchas personas. Por respeto al autor, a las juradas, a la Sociedad Ventosa Arrufat y a los lectores, Editorial Almadía decidió realizar una revisión de ‘Donde el agua trabaja’. Tras concluirla, la editorial reitera su confianza en David Silva Rojas y mantiene el fallo del I Premio Internacional de Novela Breve Almadía-Ventosa Arrufat”, informó la editorial Almadía este viernes 6 de noviembre de 2026.
El viernes 23 de octubre de 2026, El País cuestionó el fallo del Premio Internacional de Novela Breve Almadía Ventosa-Arrufat dado a conocer 29 de julio de 2026, y que anunciaba como ganador a David Silva Rojas (Ica, Perú, 1981) con su novela “Donde el agua trabaja”.
“La novela corta ‘Donde el agua trabaja’, del autor peruano David Silva Rojas, contiene un 99% de texto generado por una IA, según Pangram, uno de los detectores mejor valorados de texto producido por máquinas”, acusó El País a través de una pieza firmada por Jordi Pérez Colomé, Elizabeth Duval y Kiko Llaneras.
Ese mismo día, viernes 23 de octubre de 2026, Editorial Almadía decidió suspender la gira de presentaciones del autor por España y anunció una “revisión detallada” de la obra y la situación, para responder a las acusaciones de El País.
Finalmente, el viernes 6 de noviembre de 2026 Editorial Almadía determinó mantener el fallo que da como ganador a David Silva Rojas del Primer Premio Internacional de Novela Breve Almadía-Ventosa Arrufat.
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“Una disculpa por parte del diario (El País) sería, a nuestra manera de verlo, un gesto de respeto y consideración”, emitió Editorial Almadía tras el altercado virtual.
A continuación, el comunicado íntegro firmado por Editorial Almadía, Sociedad Ventosa Arrufat, Cristina Rivera Garza, Mónica Ojeda y Selva Almada.
EL COMUNICADO DE ALMADÍA
“A nuestros lectores y a toda la comunidad del libro:”.
“Queremos agradecer las innumerables muestras de cariño y apoyo que escritores, lectores, libreros y editores nos han ofrecido durante estas semanas. Su respaldo, además de hermoso, ha sido fundamental para el autor y para quienes formamos parte de este premio. Estamos agradecidos también con quienes han pedido prudencia, han formulado preguntas y han defendido la necesidad de examinar los hechos sin convertir la sospecha en condena pública”.
“Este premio reúne el trabajo y la confianza de muchas personas. Por respeto al autor, a las juradas, a la Sociedad Ventosa Arrufat y a los lectores, Editorial Almadía decidió realizar una revisión de ‘Donde el agua trabaja’. Tras concluirla, la editorial reitera su confianza en David Silva Rojas y mantiene el fallo del I Premio Internacional de Novela Breve Almadía-Ventosa Arrufat. Quienes suscribimos este comunicado compartimos esa confianza y respaldamos la decisión”.
“La revisión se llevó a cabo a partir de los materiales aportados por el autor sobre el proceso de escritura de la novela. David mantuvo en todo momento una actitud abierta y disposición para colaborar, atender las preguntas de la editorial y aportar la información solicitada”.
“Almadía fundamentó su juicio en criterios humanos, a partir del conjunto de la información examinada, su relación con la obra y las distintas conversaciones sostenidas con tecnólogos, abogados y peritos lingüísticos durante el proceso”.
“El fallo de Cristina Rivera Garza, Selva Almada y Mónica Ojeda fue una decisión literaria, tomada a partir de la lectura de las obras que concursaron. Respaldamos ese fallo y reafirmamos la independencia del criterio de las integrantes del jurado”.
“A lo largo de más de veinte años, Almadía ha construido vínculos que requieren atención, diálogo y confianza. Esa confianza implica un riesgo, pero hace posible el trabajo editorial y nuestra vida en común. Compartimos la convicción de que la relación entre escritores y editores debe conservar esa confianza y no convertirse en una vigilancia permanente”.
“Entendemos que las dudas sobre una novela premiada tienen interés periodístico y deben examinarse con seriedad. También creemos que los resultados de una herramienta de detección no bastan por sí solos para dar por demostrado cómo se escribió una obra. Cuando está en juego la reputación de alguien, es necesario escuchar a las personas involucradas, dar tiempo para sus respuestas y examinar el conjunto de la información disponible”.
“Almadía decidió suspender la gira de David en España para protegerlo y evitar que una presentación se convirtiera en un interrogatorio. Una presentación es, ante todo, una celebración y un encuentro alrededor de un libro. Tampoco parecía prudente exponer a quienes iban a acompañarlo a una situación de esa naturaleza”.
“La cobertura de este caso en uno de los periódicos de mayor alcance en lengua española nos lleva a reflexionar sobre el poder de las palabras y la responsabilidad de quienes las pronunciamos. A nuestro juicio, no siempre se distinguió con suficiente claridad entre una sospecha y un hecho demostrado, y eso tuvo consecuencias para el autor, las juradas y la editorial. La capacidad de amplificar una afirmación exige también cuidado hacia las personas sobre las que se informa. Nos parece importante señalarlo, no para cuestionar el legítimo ejercicio del periodismo, sino porque creemos que reflexionar sobre sus consecuencias es también una forma de ejercer esa responsabilidad. En ese sentido, una disculpa por parte del diario sería, a nuestra manera de verlo, un gesto de respeto y consideración”.
“Las noticias ya se publicaron y seguimos todos aquí: periodistas, autores, editores, jurados, distribuidores, libreros y lectores. Compartimos un espacio que necesita crítica, preguntas y capacidad de rectificación. Queremos que esta experiencia nos ayude a cuidar ese espacio y los vínculos que lo hacen posible”.
“Desde nuestra vinculación con la literatura latinoamericana, también nos preguntamos qué implicaciones tiene conceder a empresas del norte global la autoridad para validar nuestras formas de escribir. Nos preocupa que esa autoridad termine condicionando la propia escritura. En ‘1984’, George Orwell puso en boca de Syme esta frase: «Cada año habrá menos palabras y el radio de acción de la conciencia será cada vez más pequeño». ¿Qué ocurre, entonces, cuando alguien evita una palabra, una cadencia o un procedimiento por temor a ser calificado por una máquina?”.
“No nos interesa convertir esta controversia en una discusión interminable. El uso de la inteligencia artificial como herramienta de detección ha abierto un debate en el mundo editorial. Por nuestra parte, preferimos seguir confiando en el criterio humano”.
“Sabemos que hoy esta declaración encuentra una atención que probablemente no tendría en otras circunstancias. Nos escuchan porque estamos bajo un reflector que no buscamos. Queremos que esa atención llegue también a nuestros autores y, sobre todo, a sus libros, que dan sentido a este proyecto compartido. Queremos seguir haciendo lo que nos reúne: leer, escribir, editar, publicar y compartir literatura. Acompañar a quienes escriben y propiciar su encuentro con los lectores seguirá siendo el centro de nuestro trabajo”.
Editorial Almadía
Sociedad Ventosa Arrufat
Cristina Rivera Garza
Mónica Ojeda
Selva Almada











