Aunque el partido oficialista ya reiteró su alianza, Morena, PT y PVEM, en la oposición nada más no terminan por ponerse de acuerdo. Mientras en el PRI la cosa va calmada, en el PAN ya emitieron plataformas para registro de quienes aspiren a un cargo de elección popular, pero en esas andaban cuando el brete en el que metió la FGR a Ernesto Ruffo Appel al encarcelarlo en el penal de máxima seguridad de El Altiplano, Estado de México, por huachicol fiscal y delincuencia organizada, le dio reflector a su hija, Verónica Ruffo, a quien el partido de su papá —y al que ella no está afiliada— le coquetea para ofrecerle la candidatura al Gobierno de Baja California, dejando de lado el registro de nominaciones que incluso anunciaron hace unas semanas. Pero de que los dirigentes de PRI y PAN se han sentado a ver si sus líderes nacionales acceden a la alianza en Baja California, eso sí ha sucedido. Por lo menos en tres ocasiones, Lizbeth Mata, mandamás de Acción Nacional, y Álvaro Aldrete, el del Revolucionario Institucional, se han sentado con ciudadanos en un intento por definir una candidatura común. Se sabe que, en Tijuana, por ejemplo, se han reunido con el abogado fiscalista Adolfo Solís, a quien no ven mal para encabezar una candidatura en alianza por Baja California, pero la desunión de la oposición (cosa contraria al oficialismo) les impide llegar a un acuerdo. El otro partido que se ha interesado por una posible candidatura de Solís es Movimiento Ciudadano en el estado, pero con sus siglas y nada más, pues al modo en la dirigencia nacional, no quieren saber de alianza con PRI y PAN. Ahora sí que la alianza oficial va ganando en acuerdos. Tan así, que ya hasta Jaime Bonilla, del PT, cedió a la nominación de la morenista Julieta Ramírez Padilla, y en la oposición, nada de nada… Al final, podrían terminar cada uno con su candidato, dividiendo el voto.
Sin acuerdo
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